Hoy cerrará el velatorio y se realizará un cortejo fúnebre que recorrerá todo Sao Paulo, antes de dirigirse al cementerio, donde se realizará una ceremonia privada
Miles de brasileños se volcaron en masa para despedir al mayor jugador de futbol de la historia, “O Rei Pelé”, quien falleció el jueves, a los 82 años.
La fila se extendió por más de dos kilómetros, serpenteando por varias cuadras en torno al estadio Vila Belmiro, donde este lunes se abrió la capilla ardiente al público.
Los aficionados pasaron varias horas en la fila, bajo un sol abrasador en pleno verano brasileño, para poder ver durante unos breves segundos el cuerpo sin vida del tres veces campeón mundial.
El féretro descansaba bajo una carpa blanca en el centro de este estadio centenario, construido en 1916 y situado en un barrio residencial de casas bajas y calles estrechas, ahora decoradas con banderas y carteles que recuerdan al mítico 10.
Júlio César Júnior, de 73 años, dijo que pasó más de dos horas en la fila para homenajear a “O Rei”. “‘Pelé’ lo merece. Sigo a ‘Pelé’ desde que él tenía 19 años y yo 10. Vi el gol histórico que hizo en la calle Javari (de Sao Paulo) contra la Juventus, yo lo vi”, dijo Júnior.
Ese histórico gol data de 1959 y no hay grabaciones, pero se cuenta que “Pelé” hizo tres sombreros para zafarse de tres defensas rivales antes de anotar de cabeza.
Para Santos, “Pelé” fue el responsable de poner en el mapa al club de futbol de la ciudad que lleva el mismo nombre y antes solo era sinónimo de una ciudad mediana que había crecido en torno al mayor puerto de Brasil, poblada por humildes estibadores y ricos barones que medraron con el comercio internacional de café.
Pero con “Pelé” llegó la magia y el nombre de Santos quedó vinculado para siempre con el arte de tratar bien al balón y con el carisma de Edson Arantes do Nascimento.