Manuel Guerrero, el mexicano que fue detenido en Catar por ser homosexual, advirtió sobre los centros de detención cataríes, a los que calificó de “inhumanos” y que violan los derechos humanos
Manuel Guerrero, el mexicano que fue detenido en Catar por ser homosexual, en su regreso a México advirtió sobre los centros de detención “inhumanos” que existen en tierras cataríes y que violan los derechos humanos.
Por ello, denunció las condiciones “deplorables” y “totalmente insalubres” en las que se encontró mientras estuvo arrestado; dijo que “no podía dar crédito a la realidad que estaba viviendo”.
Explicó que durante los primeros siete días estuvo en un espacio “lleno de cucarachas”, con poco acceso al agua y alimento, en una celda sobrepoblada. Ante esto, él mencionó: “ahora entiendo por qué lo hacen, es para quebrarte. Te ponen en esta situación para que tú aceptes cosas que no hiciste, para que firmes todo, para que accedas a no tener abogados”.
El mexicano fue arrestado el 4 de febrero en Doha, luego de concertar una cita a través de una aplicación con un perfil falso operado por las autoridades de Catar, quienes le acusaron de “conducta homosexual” y “posesión de drogas”. Tras su detención, dijo, no tuvo acceso a un abogado ni traductor y lo obligaron a firmar documentos en árabe con su huella digital; estuvo incomunicado por tres días, mientras las autoridades “fabricaban el caso”.
Describió que uno de los momentos más duros que pasó fue cuando descubrieron que vive con VIH, por ello, lo mantuvieron aislado por cuatro días.
“Había una ignorancia completa, porque ellos (los guardias) tenían supuestamente el miedo que yo los contaminara con el VIH, porque ellos creían que con el tacto o con estornudar podía transferirse”, mencionó.
Sostuvo que “un país con tanto dinero no puede justificar cómo trata a la gente que tiene detenida”. Agregó que el condicionamiento de sus medicamentos antirretrovirales durante los 44 días de sus arresto “se convirtió en una forma de tortura”.
Sin embargo, destacó que las visitas y las cartas de su familia y amistades fueron su principal fuente de fortaleza. Ahora que ya recuperó la libertad y está en México, quiere reconstruir su vida y que su caso sea un ejemplo para apoyar a otros.
Con información de: Agencia EFE