Navidad es sinónimo de felicidad compartida, encuentros familiares y momentos agradables, pero también de un prolongado y suculento consumo de alimentos, que no se ciñe solo a las fechas más señaladas y a los días que las “rodean”, sino que se extiende a las semanas previas y posteriores.
Expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) (https://imeoobesidad.com) explican cómo disfrutar al máximo de la gastronomía navideña, sin ganar peso ni perder salud.
“Tras algunos años en los que no hemos podido disfrutar en Navidad o que lo hemos hecho con muchas restricciones, parece que en estas fiestas vamos a poder recuperar algunos de los hábitos y costumbres que tan felices nos hacían”, señala la nutricionista Carmen Escalada.
“En una época en la que la gastronomía cobra una especial relevancia, también podemos aumentar nuestro disfrute siguiendo unas sencillas recomendaciones”, explica.
“El bienestar generado por la comida no tiene que serlo únicamente al consumir los alimentos, sino que puede empezar mucho antes”, apunta Escalada.
Para ello, sugiere “incluir a toda la familia en el proceso de creación de los menús que se degustarán los días festivos para que todos elijan sus opciones. Cocinar juntos es algo que suele gustar mucho, especialmente a los más pequeños de la casa”, añade.
“La planificación gastronómica temprana nos va a aportar muchos beneficios. Por ejemplo, al pensar con tiempo los menús, podremos ajustar más las raciones y aprovechar para ir a mercados locales y comprar alimentos de temporada, por lo que los productos tendrán más sabor y calidad nutricional, seguramente a menor precio”, recalca.
En los mercados, “es bueno dejarse asesorar por los comerciantes, quienes, seguramente, nos aportarán ideas para sacar el máximo partido a nuestras recetas”, señala.
Para Escalada, “otros productos que suelen generar dificultades en la época navideña son los refrescos y el alcohol”.
“Para reducir su consumo podemos preparar nuestras propias bebidas refrescantes aptas para toda la familia, empleando, por ejemplo, agua con gas, frutas cítricas y hierbas como la menta o la hierbabuena”, sugiere.
Por otra parte, “la decoración de la casa también tiene una influencia esencial en nuestras decisiones con respecto a la comida”, de acuerdo con Escalada.
Por ello, “debemos evitar colocar en el centro de nuestra mesa una bandeja de dulces que nos incitaría a comerlos continuamente”.
En lugar de eso, “podemos preparar un centro de mesa navideño, con flores típicas o incluso alguna vela que nos guste y que evoque estas fechas especiales, como las de canela”, puntualiza.
Según esta nutricionista, “los principales productos navideños ‘delicatessen’ son muy apetitosos, tentadores y sobre todo calóricos”.
“El ‘foie gras’ y los patés: embutidos y quesos, panes o ‘biscotes’, así como las tostadas variadas, los licores de café, hierbas y frutas, las frutas escarchadas o confitadas y una gran variedad de dulces navideños,permanecen un largo tiempo en el mercado y, por lo tanto, hay que tomarlos con moderación”, advierte.
“A la hora de afrontar las comidas navideñas, un truco que no falla para evitar los excesos y atracones gastronómicos consiste en buscar la sensación de saciedad antes de llegar al plato principal”, señala por su parte Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del instituto.
“Nuestro sistema digestivo tarda unos 20 minutos en comenzar a enviar al cerebro las señales de que está lleno, de modo que podemos utilizar ese lapso para engañar al estómago ingiriendo menos cantidades de comida y calorías, y así sentirnos saciados cuando llegue el momento del plato fuerte”, explica Bravo.
“Así, cuando lleguemos al plato principal y más calórico, reduciremos mucho las cantidades que vamos a ingerir y comeremos con un apetito más controlado”, recalca.
“Los productos navideños ricos en calorías, grasas y azúcares y altamente adictivos, anticipan cada vez más su llegada a las tiendas, pero consumirlos en exceso antes de tiempo podría añadir entre tres y cinco kilos a nuestro peso corporal de cara al año que comienza”, según el IMEO.
Desde este instituto recomiendan comprar estos productos a mediados de diciembre en lugar de hacerlo con mucha antelación, “para no vernos tentados por su presencia en casa y reservar su consumo para las fechas señaladas”, añaden.
Llevar una dieta equilibrada durante los días no festivos y tomar algún tentempié o una fruta una hora antes de la comida navideña para ir a la mesa sin mucha hambre son medidas para disfrutar sin ganar peso ni perder salud, señalan desde el IMEO.
También recomiendan compensar los excesos gastronómicos tomando un menú ligero y digestivo el mismo día o al día siguiente de la comilona.
Según Bravo, “nuestro cuerpo nos va a pedir esa compensación gastronómica, ya que, después de un evento de ese tipo, el sistema digestivo se siente saturado y agradece que hagamos las siguientes ingestas más ligeras y saludables”.
“La actividad física es una gran aliada para sobrellevar mejor cualquier situación que nos genere emociones negativas. Decenas de estudios demuestran que al practicarla de forma regular nos alejamos de la depresión y la ansiedad”, explica Bravo.
“Caminar 45 minutos al día, realizar deportes grupales, bailar o hacer senderismo son opciones perfectas para sentirnos más positivos y tranquilos durante 2022, 2023 ¡y siempre!”, concluye.
En la colonia Reforma Agraria, elementos de la Policía Estatal de Querétaro detuvieron a un…
A raíz de hechos ocurridos el 14 de enero de 2018, un hombre permanecerá en…
El secretario general de la dirigencia estatal de Morena, Alejandro Pérez Ibarra, confió en que…
Debido al aumento de las temperaturas en la región del Semidesierto, la CEA incrementará el…
Representantes del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Municipio de Cadereyta de Montes afirmaron que…
La bancada del PAN en el Congreso del Estado de Querétaro presentará su propia propuesta…