El plan no pretende resolver el conflicto palestino-israelí, sino actuar para mejorar las condiciones de vida de los palestinos
El jefe de la diplomacia israelí, Yair Lapid, presentó un plan para “mejorar” las condiciones de vida de los palestinos en la Franja de Gaza a cambio de un compromiso de “calma” por parte del movimiento Hamás, que gobierna el enclave.
“Durante demasiado tiempo, las únicas dos opciones eran conquistar Gaza o la violencia sin fin. Ambas opciones son malas”, dijo Lapid, al presentar su iniciativa “Economía a cambio de seguridad”, en una conferencia sobre seguridad en Jerusalén.
EL plan de Lapid consta de dos fases, pero sin negociaciones con Hamás, un movimiento considerado terrorista por Israel.
En la primera fase, “se repararían las líneas eléctricas, se conectaría el gas y se construiría una planta desalinizadora de agua” en Gaza, un territorio que lleva más de 15 años bajo bloqueo israelí y tiene de media 12 horas de electricidad al día y poca agua potable.
En una segunda fase, se construiría un puerto y un enlace por carretera entre Gaza y Cisjordania, un territorio palestino ocupado por Israel, así como una nueva zona industrial, explicó.