El 4 de septiembre, Brasil confirmó otros dos casos de lo que denominó enfermedad “atípica” de las “vacas locas” en animales, lo que desencadenó una suspensión de exportaciones de carne de vacuno a China, en virtud de un acuerdo bilateral permanente
El Ministerio de Agricultura de Brasil afirmó que los dos casos notificados de un trastorno neurodegenerativo en pacientes del estado de Río de Janeiro no estaban relacionados con el consumo de carne de vacuno, lo que acalló el temor a que el mal de las “vacas locas” pueda causar enfermedades a humanos.
El 4 de septiembre, Brasil confirmó otros dos casos de lo que denominó enfermedad “atípica” de las “vacas locas” en animales, lo que desencadenó una suspensión de exportaciones de carne de vacuno a China, en virtud de un acuerdo bilateral permanente.
En aquel momento, el Ministerio de Agricultura subrayó que los dos casos identificados en plantas cárnicas de los estados de Mato Grosso y Minas Gerais se habían generado de forma espontánea y no estaban relacionados con piensos contaminados, como en el caso del mal de las vacas locas clásico.
Ayer, el ministerio dijo que los dos nuevos casos de sospecha de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en humanos no tenían “ninguna relación con el consumo de carne de vacuno o subproductos contaminados con la encefalitis espongiforme bovina, conocida como enfermedad de las “vacas locas””.
La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob es la forma más común de enfermedad priónica en humanos.
Con información de El Economista