El magnate Elon Musk fue protagonista durante la primera reunión de gabinete del presidente de EUA, Donald Trump; aseguró que si no se hace nada su país entraría “en bancarrota”
La primera reunión de gabinete del segundo mandato de Donald Trump tuvo este miércoles dos protagonistas: el mandatario estadounidense y Elon Musk, encargado de aplicar recortes en los gastos y la burocracia del gobierno federal.
El dueño de “X” y consejero delegado de Tesla y SpaceX no estaba sentado en la mesa, sino en segunda fila, pero fue la primera persona a la que Trump le cedió la palabra tras su declaración inicial y una oración.
Con una gorra y una camiseta con el lema: “Tech Support” inscrito en la parte delantera, Musk aseguró que la labor que está haciendo al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) es decisiva: “Necesitamos movernos rápido si queremos lograr una reducción del déficit de un billón de dólares en el ejercicio fiscal 2026”, dijo.
Si no se hace nada el país entrará “en bancarrota”, añadió el empresario, que dijo estar recibiendo muchas amenazas de muerte por su labor.