Este lunes la Profeco delegación Querétaro dio a conocer que las constructoras se encuentran entre los proveedores que concentran el 54 por ciento de las quejas atendidas en la entidad
Luego de que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) delegación Querétaro dio a conocer que las constructoras se encuentran entre los proveedores que concentran el 54 por ciento de las quejas atendidas en la entidad, Óscar Hale Palacios, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), dijo que la mayoría de estas recaen en “constructoras informales”.
“Lo más seguro es que todo este tipo de reclamos hacia las constructoras sean a las informales, es decir, las empresas que no están dirigidas por especialistas en el ramo de la construcción, ya sea ingenieros o arquitectos, porque es muy bajo el número que nosotros recibimos de queja directa en nuestro gremio; sí llega a pasar que hablan a la cámara o algún colegio de profesionistas quejándose de algún constructor, pero son muy pocos los casos, por ejemplo, hemos de recibir dos quejas al año”.
En ese sentido, el presidente agregó que de las constructoras agremiadas a la CMIC entre los motivos de queja por parte de los clientes o consumidores, han identificado que se refieren a la calidad del producto, es decir, en relación con el funcionamiento de las instalaciones y la estructura de la casa o del edificio.
“En el tema de la estructura se incluyen muchísimos factores, donde ya entra un estudio de especialistas para determinar cuál fue la falla, pero sí generalmente estos dos rubros de funcionamiento de las instalaciones y de la estructura son los principales motivos por los cuales se pueden quejar de una constructora”.
Entre las primeras acciones que realiza la cámara frente a una queja de una constructora agremiada está hacer una llamada de atención, tras la cual el contratista está obligado a solventar el problema, pudiendo incluso enfrentar una posible desafiliación de la institución.
“También entramos como mediadores o conciliadores para que ambas partes estén satisfechas, pero definitivamente, si el problema recae en la constructora, la sanción es una llamada de atención y hasta una posible desafiliación de la cámara”.