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Al mirar hacia atrás en su trayectoria, el actor Rafael Amaya reconoce su evolución profesional tanto como intérprete como productor, un doble rol que asume en esta última entrega
Después de más de una década interpretando al narcotraficante Aurelio Casillas, el actor Rafael Amaya llega al final de “El Señor de los Cielos” con la sensación de “haber corrido un maratón” y decidido a trasladar la experiencia adquirida al desarrollo de nuevas producciones propias.
“Es como si hubiera corrido un maratón de 10 años, con altas y bajas. (...) Estos 10 años han sido un doctorado”, dijo Amaya en entrevista con EFE al describir el cierre de la serie, cuya décima temporada se estrenará el 7 de julio, marcando el final del personaje que interpretó desde 2013.
Al mirar hacia atrás en su trayectoria, el actor de 49 años reconoce su evolución profesional tanto como intérprete como productor, un doble rol que asume en esta última entrega.
La serie, basada libremente en la figura del narcotraficante mexicano Amado Carrillo Fuentes, conocido por operar una flota de aviones para el tráfico de drogas, fue una de las primeras en abordar la violencia asociada al narcotráfico en México.
“Me acuerdo que tenía mucha expectativa y, entre más me enteraba de la situación del país, más miedo me daba... pero tenía más ganas que miedo”, rememora Amaya.
Desde su punto de vista, parte del éxito de la serie, además de sus escenas de acción y su alto presupuesto de producción, radica en su capacidad para acercarse al público mediante historias que exploran la condición humana.
“¿Cómo se comportaría realmente alguien en una situación así? Eso es lo que puntualicé mucho como productor ejecutivo”, relata.
Amaya explica que la serie llegó a llenar un vacío que existía en la televisión en español.
“Hacía falta valentía, ganas de hacer las cosas diferentes y de hacer historia en la televisión hispana, y fue lo que logramos”, resume el actor tras hacer balance de su experiencia.
El final
Amaya explicó que, pese a que esta temporada marca el cierre del personaje, su esencia permanece intacta; lo que sí varía son las circunstancias que lo rodean, que ahora se vuelven más extremas y ponen a prueba a un Aurelio que se resiste a “ceder la estafeta” pese a la presión de quienes lo rodean y creen poder ocupar su lugar al frente de la organización.
“Tiene todo lo que caracteriza a 'El Señor de los Cielos': la lógica, los giros inesperados, la traición, la ambición, con personajes más maduros”, asevera.