Contenido
- El ambiente mundialista se siente y se respira en México, “nada que ver con los primeros partidos”, dice la aficionada charrúa Noel , pues en el estadio Guadalajara varios fanáticos mexicanos se han volcado a apoyar a la nación sudamericana
- Entre el carnaval y promesas
- Dembélé firma una exhibición histórica ante una Noruega desdibujada
El ambiente mundialista se siente y se respira en México, “nada que ver con los primeros partidos”, dice la aficionada charrúa Noel , pues en el estadio Guadalajara varios fanáticos mexicanos se han volcado a apoyar a la nación sudamericana
Desde la capital de Uruguay, Montevideo, Noel llegó a apoyar a su selección; sí, la misma que ganó la primera Copa del Mundo en 1930, aquella que derrotó a Argentina por 4-2. Y que hoy busca trascender en el Mundial 2026.
En Uruguay se nace con el futbol; es más que un deporte, forma parte de la cultura e identidad que forja pasiones. De ahí viene la “garra charrúa”, que alienta a sus jugadores a buscar siempre el triunfo y a su afición a siempre apoyar. El abuelo de Noel fue quien le heredó la pasión por el futbol, que ahora, como madre, la ha llevado a recorrer cuatro Mundiales con su hijo.
“Tengo un hijo de 19 años con el que viajé a los Mundiales de Brasil, Rusia, Catar y ahora este en Estados Unidos y México”, señala mientras un grupo de uruguayos canta: "Que transpiren bien la camiseta, para dar la vuelta y ser campeón mundial, como en 1950. ¡Vamo' Uruguay, Uruguay, Uruguay!”.
“Empezamos cuando mi hijo tenía 7 años, como una forma de hacer algo juntos. Y aunque en este Mundial Uruguay no va muy bien, lo estamos viviendo muy lindo acá en México”, comenta Noel, quien estuvo presente en el estadio de Miami para ver el inicio de la celeste, que empató contra Arabia Saudita 1-1 y finalizó 2-2 ante Cabo Verde.
El ambiente mundialista se siente y se respira en México, “nada que ver con los primeros partidos”, señala, pues en el estadio Guadalajara varios fanáticos mexicanos se han volcado a apoyar a la nación sudamericana; no obstante, para Noel, Rusia es el Mundial que se ha sentido con mayor pasión; después está este.
“En Rusia nosotros no tuvimos ningún problema, había mucha seguridad. Yo viajé con un niño de 11 años en ese momento. La verdad, cero problemas, sí era muy seguro. Había mucha seguridad, tranquilidad por todos lados. La gente era muy amable. Estaba todo muy preparado”.
“Ahora que tocamos suelo mexicano, se siente el clima mundialista, porque no se percibe lo mismo. El futbol en Rusia, en Estados Unidos y Catar es diferente. Desde Brasil no vivíamos algo similar. La experiencia en México es preciosa y, además, el mexicano nos ha tratado de espectacular; la hemos pasado divino”.
Y aunque todo parece felicidad para Noel y su hijo, hay un terror que la ha estado acompañando desde su llegada a México: la comida. “La comida de terror (ríe), estoy pasándola muy mal, hoy casi me tengo que ir a la farmacia a comprar lidocaína, me levanté con toda la boca hinchada, parecía inyectada; por tanto picante ya me entra como la alergia porque no estamos acostumbrados, pero queremos probar todo y, bueno, el estómago se resiente”.
Entre el carnaval y promesas
Noel llegó al estadio Guadalajara enfundada en un precioso vestido con los colores de la bandera uruguaya y una corona que adorna su personalidad. “Nosotros en Uruguay tenemos una tradición que es el Carnaval, y para eso tenemos, bueno, una compañía de gente que se dedica a hacer todo lo que es gorro, sombreros y demás, y esta (corona) la hice para Catar, y ahora le hice una reformita. En cuanto al vestido, me lo hizo mi querida madre. Tiene la bandera atrás. Me lo hizo para Catar; no lo iba a usar. No lo usé en Estados Unidos, de hecho, porque no me daba el clima. Mi mamá me lo hizo para Catar y cuando llegué a Catar enfermó, y falleció. Ahora dije: “Me lo voy a poner en México”.
Noel nació en una tierra de futbol y se enorgullece cuando habla de los títulos de su país, de haber sido el primer campeón del mundo.
“Lo vivimos en un país de 3 millones que trasciende por el futbol. Para nosotros el futbol es muy importante, porque no tenemos otra cosa, no tenemos petróleo, no tenemos metales, no somos conocidos por tener un Papa, no somos conocidos por tener una gran población. Somos conocidos por el futbol. Entonces, para nosotros es superimportante. El futbol es lo que nos hace trascender".