Contenido
Como en millones de mexicanas y mexicanos, la Selección Nacional de Javier Aguirre ha despertado la esperanza y la ilusión en Ania Sandoval y Ariana Reyes, de Teotihuacán y Cuajimalpa, respectivamente
Desde temprano se respira el ambiente futbolero en la Ciudad de México. Son las 9 de la mañana. Enfundada en la playera verde del Tri, Ania Sandoval y Ariana Reyes toman el trolebús en la Central del Norte rumbo al Fan Fest en el Zócalo.
“¿Traes tú enchinador de pestañas?”, cuestiona Ania a su amiga. "Al rato, tengo ganas de volar... Con este peinado van a pensar que soy coreana. Tenemos que mantener nuestro outfit”, señala y estalla en risas.
Ania viene al Fan Fest desde Teotihuacán (Estado de México), la ciudad de los dioses, a 50 kilómetros de la Ciudad de México. Mientras que Adriana viene de Cuajimalpa.
“Nunca he entendido por qué a la gente le da miedo viajar a la ciudad (de México)”, agrega Ania; mi papá me dio la bendición y me dijo que me divirtiera. “Le dije que regresaríamos intactas, ¿o cómo era?”, vuelve a decir mientras pone la canción de “La Chona”, seguida de “Cacahuates, pistaches”.
“Nosotras venimos al desmadre que se va a hacer, a gritar: Viva México, cuando metan gol, bueno, aunque no metan. Todas mis buenas vibras van hacia México”, menciona Ania.
Adriana agrega: “Vamos a disfrutar el día, aunque esté todo lluvioso, pero no nos importa, así que vamos a disfrutar nuestro día. Ella viene de lejos y yo también”.
Su plan es sencillo: divertirse y cantar con la afición durante el partido de la Selección. Son cerca de 12 horas las que estarán en el Zócalo; su presupuesto es de mil pesos, aunque no tienen contemplado gastar en bebidas alcohólicas. “Nosotras venimos más al desmadre que a gastar”, dice Ania, mientras bajamos en Bellas Artes.
Una sonrisa estruendosa, labios rojos que combinan con los lirios de su cabeza. Ania explica que su outfit está inspirado en la moda asiática, pues tiene sus ojos rasgados, “pero con el nopal en la cara”; vuelve a reír y contagia a los transeúntes, quienes buscan dónde cubrirse de la lluvia.
Para divertirse en el Zócalo, Ania preparó una bolsa llena de huevos de confeti “para cuando se necesite. Los hice ayer en la noche. Además, vamos a comprar espumas”.
“En mi mente es de quiero volar, pero no quiero volar; no sé si entiendes mi sentimiento... Tengo miedo a caerme, pero de un golpe en el piso no pasa de ahí. (Quiero) vivir la experiencia, porque no es lo mismo verlo en videos que tú estés aquí entre mucha gente. Ahorita estamos intactas, bien peinadas, pero al rato, quién sabe si mis flores desaparezcan”.
Un plan simple: diversión, cantar, volar y romperle huevos de confeti a la gente; “ojalá no se vayan a enojar”. Tras el enfrentamiento, Ania planea irse a Cuajimalpa con su amiga, a quien de sorpresa le rompe un huevo para la foto. “A ver, rómpeme uno”, le dice a Adriana, para estar parejas.
Y así, entre sonrisas, confeti en la cabeza y enfundada en la playera verde, frente a Bellas Artes, donde Juan Gabriel presentó su concierto más memorable, con su canción “Hasta que te conocí”, que se ha convertido en el himno no oficial en redes sociales para la Selección, Ania y Adriana se despiden: “Que a ti también te vaya bien. Y hoy, hoy gana México 3-0; de que gana, gana. Ya pasamos tres”.