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Luego de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, retirara su propuesta de vender una parte de la Copa Mundial de Futbol a fondos de inversión, la FMF dio por cerrada la polémica por este asunto
Luego de que el presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), Gianni Infantino, diera marcha atrás y retirara su proyecto para “privatizar” hasta 20 por ciento de la Copa Mundial de Futbol, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) afirmó que este asunto ya “es un tema concluido”.
“La FIFA ha informado a las federaciones que retiró el proyecto financiero, por lo que para la FMF es un tema concluido”, manifestó en un comunicado.
Así mismo, celebró que haya sido priorizada la unidad de todas las confederaciones y federaciones en beneficio del deporte más popular del mundo.
Anteriormente, la FMF recibió una andanada de críticas por afirmar que estaba analizando y estudiando la propuesta de vender 20 por ciento del torneo mundialista a corporaciones y fondos de inversión, planteamiento que fue rechazado de plano por la UEFA, la Confederación Asiática de Futbol e incluso la Concacaf.
“Al respecto la FMF agotará dicho proceso de estudio y análisis para tomar la decisión que más convenga al desarrollo del futbol mexicano”, dio a conocer en un comunicado emitido con anterioridad.
En medio de la oleada de críticas y señalamientos de presunto conflicto de interés e inclusive corrupción, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, terminó por retirar su propuesta de financiamiento privado para el programa FIFA Forward.
Dicha propuesta incluía la venta de hasta 20 por ciento no solo de la Copa Mundial de Futbol Varonil, sino del Mundial Femenil, los mundiales juveniles, infantiles y el Mundial de Clubes a corporaciones y fondos de inversión presuntamente vinculados con el entorno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sus familiares, amigos y colaboradores.
La confrontación con la UEFA tomó tintes dramáticos, ya que el organismo rector del balompié europeo amagó con boicotear, es decir, no participar en los torneos organizados por la FIFA si el proyecto privatizador avanzaba.
Esta polémica ha abierto serias dudas sobre la reelección de Infantino y su continuidad como presidente del máximo órgano rector del futbol internacional, ya que sus estrechos vínculos con Trump y sus políticas lo han puesto entre la espada y la pared.