Contenido
- Alexander Zverev, tenista alemán y campeón del US Open 2026, vive con diabetes tipo 1 desde los cuatro años. Su historia ayuda a reconocer sus primeros síntomas
- Síntomas rápidos
- 5 señales de diabetes tipo 1 en niños
- Detectarla a tiempo
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- Histórico tercer puesto para Erick Portillo
Alexander Zverev, tenista alemán y campeón del US Open 2026, vive con diabetes tipo 1 desde los cuatro años. Su historia ayuda a reconocer sus primeros síntomas
Alexander Zverev tenía cuatro años cuando recibió el diagnóstico de diabetes tipo 1. Más de dos décadas después, el tenista alemán ganó el US Open 2026 y recordó aquel episodio al reconocer a su madre por no permitir que la enfermedad determinara su futuro. Su historia vuelve a poner bajo los reflectores la diabetes tipo 1 en niños, una condición cuyos síntomas pueden aparecer rápidamente y que requiere tratamiento con insulina durante toda la vida.
El triunfo deportivo funciona como punto de partida para hablar de salud. La diabetes tipo 1 ocurre cuando el sistema inmunitario ataca y destruye las células del páncreas encargadas de producir insulina, hormona necesaria para que la glucosa pueda utilizarse como fuente de energía.
A diferencia de algunos factores asociados con la diabetes tipo 2, la aparición de la tipo 1 no se atribuye a comer demasiados dulces, tener sobrepeso o llevar una vida sedentaria. Actualmente tampoco existe una manera conocida de prevenirla.
Síntomas rápidos
Uno de los principales retos es reconocer sus primeras manifestaciones. El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK), perteneciente a los National Institutes of Health, señala que los síntomas de diabetes tipo 1 pueden desarrollarse rápidamente, en cuestión de días o semanas.
Entre los menores, algunos cambios podrían confundirse inicialmente con comportamientos cotidianos. Sin embargo, una combinación de sed intensa, necesidad frecuente de orinar y pérdida inexplicable de peso amerita atención
"Mi madre decidió que la diabetes no iba a definir mi futuro", recordó Alexander Zverev, tenista alemán y campeón del US Open 2026, al referirse al diagnóstico recibido durante su infancia.
5 señales de diabetes tipo 1 en niños
- Sed excesiva. El menor comienza a beber mucha más agua de lo acostumbrado.
- Orina frecuente. Va repetidamente al baño, se levanta durante la noche o vuelve a mojar la cama después de haber dejado de hacerlo.
- Pérdida de peso. Adelgaza sin una causa aparente, incluso cuando mantiene o incrementa su alimentación.
- Hambre constante. Puede pedir comida con mayor frecuencia porque su organismo no logra utilizar correctamente la glucosa.
- Cansancio inusual. La fatiga, debilidad o falta de energía pueden presentarse aun cuando el niño duerma suficientes horas.
El NIDDK también identifica entre los posibles síntomas la visión borrosa. Si la falta de insulina provoca cetoacidosis diabética, pueden presentarse dificultad para respirar, aliento con olor afrutado, náuseas, vómito, dolor abdominal, desmayo o deshidratación. Esta complicación requiere atención médica inmediata.
Detectarla a tiempo
La historia de Zverev comenzó precisamente a esa edad. Fue diagnosticado a los cuatro años y empezó a jugar tenis a los cinco. Con el paso del tiempo tuvo que incorporar el tratamiento y el monitoreo de glucosa a los entrenamientos, competencias y viajes propios del deporte profesional.
El mensaje sanitario no es que el ejercicio haya hecho desaparecer su enfermedad. Zverev continúa viviendo con diabetes tipo 1, una condición crónica que requiere insulina y seguimiento.
Su caso también ayuda a combatir otro riesgo: que el diagnóstico establezca límites innecesarios para un menor. La actividad física es posible para las personas con diabetes, aunque debe acompañarse de una adecuada planificación del tratamiento, alimentación y control de glucosa.
El tenista llevó posteriormente su experiencia fuera de las canchas. En 2022 creó la Alexander Zverev Foundation, orientada a apoyar a niños y jóvenes que viven con diabetes. La organización impulsa el acceso a insulina, medicamentos y tecnologías como los sistemas de monitoreo continuo de glucosa, además de respaldar proyectos de educación, deporte y acompañamiento.
Desde su creación, la fundación reporta haber alcanzado a más de 1,150 niños y jóvenes y recaudado más de un millón de euros (alrededor de 20 millones de pesos) para sus programas.
Ahora, su triunfo en Nueva York vuelve a colocar aquella historia en primer plano. La relevancia para la salud infantil no está en presentar a Zverev como alguien que “venció” la enfermedad, sino en mostrar la importancia del diagnóstico oportuno, el acceso a insulina, el seguimiento médico y una red de apoyo.
Para padres y cuidadores queda una advertencia sencilla: cuando un niño comienza repentinamente a beber mucha agua, orinar constantemente, perder peso, tener hambre excesiva o mostrar un cansancio fuera de lo habitual, conviene consultar a un profesional de la salud. Detectar las señales antes de que aparezca una emergencia puede hacer la diferencia.