Ghostface acecha a una nueva generación

3 min de lectura 434 palabras

Esta semana llega a los cines la séptima entrega de la franquicia de “Scream”, que revolucionó el terror con escenas sangrientas, referencias a la cultura pop e ingeniosos diálogos que critican el género

A 30 años del comienzo de la saga, “Scream” vuelve esta semana a las pantallas de todo el mundo, con una séptima entrega en la que regresan veteranos actores como Courtney Cox, Neve Campbell y David Arquette.

También participan actores destacados como Joel McHale, Mckenna Grace y Mark Consuelos, y se mantienen talentos de entregas previas como Jasmin Savoy Brown y Mason Gooding.

En la trama de esta nueva película, el icónico asesino Ghostface llega a la ciudad de Pine Grove, donde Sidney Prescott intenta mantener una vida tranquila, tras los horrores del pasado, junto a su hija Tatum, quien se convierte en el próximo objetivo del enmascarado.

A lo largo de la cinta, Sidney deberá enfrentar sus peores temores para detener la masacre, una vez más.

Un cambio de giro

La franquicia siempre se ha caracterizado por sus giros inesperados en la pantalla, pero en esta entrega, detrás de cámaras se dio uno que casi la cancela, pues los rostros que continuaban la franquicia dejaron la producción.

El despido de Melissa Barrera debido a su posicionamiento ante el conflicto entre Israel y Hamás no solo eliminó a la heroína de “Scream 7”, quien se había convertido en la nueva cara de la franquicia, Sam Carpenter, sino que provocó un efecto dominó.

Apenas 24 horas después de la noticia de la salida de Melissa, se soltó otra bomba: Jenna Ortega, quien interpretaba a Tara Carpenter (la hermana del personaje de Melissa), también abandonaba el proyecto.

Y días después, también renunció el director asignado para esta entrega Christopher Landon, conocido por su trabajo en “Feliz día de tu muerte”.

Al perder a sus dos estrellas principales, y sin director, el guion de “Scream 7”, que ya estaba en desarrollo para cerrar la trilogía de las hermanas Carpenter, quedó completamente inservible. Ante el desastre, se tuvo que recurrir a la nostalgia y la única forma de salvar la marca era traer de vuelta a la figura más icónica de la saga: Neve Campbell.

Tifloteca UAQ impulsa inclusión educativa

Comparte esta nota