Dos sondeos elaborados a finales de febrero, uno de la encuestadora Buendía y Laredo y otro del diario Reforma lo sitúan entre el 62% y 59% respectivamente
Este fin de semana, Andrés Manuel López Obrador, en un acto político en su estado natal, el sureño Tabasco, donde gobierna local y estatalmente su mismo partido, el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), quedó latente que quienes le escuchaban no coincidían con él en todos sus planteamientos y abuchearon a las autoridades locales. El presidente les reprendió.
Dos sondeos elaborados a finales de febrero, uno de la encuestadora Buendía y Laredo y otro del diario Reforma lo sitúan ahora entre el 62% y 59% respectivamente.
En la primera se realizaron 1.000 entrevistas a adultos fines de febrero y tiene un margen de error de +/- 3.5 puntos porcentuales. Para la segunda se encuestaron a 1,200 personas con un margen de error de +/- 4.3 puntos porcentuales.
Una economía en recesión, polémicas medidas de austeridad o tachar de enemigos a víctimas de la violencia, colectivos feministas o grupos de izquierda que antaño le apoyaron, han suscitado críticas y, sobre todo, han hecho que los mexicanos de 2020 se encuentren mucho más polarizados entre quienes le aman y le odian.
“Acerca de mi popularidad, estamos bien, tenemos mayoría, la gente nos está apoyando”, indicó el lunes al ser preguntado sobre estas cifras sin un atisbo de preocupación. “Y también pues sufrimos desgastes porque, imagínense, enfrentar a los conservadores corruptos, que no quieren dejar de robar, están molestísimos”.
López Obrador ha insistido en que se someterá a una revocación de mandato si los mexicanos así lo exigen.