Una gran parte de la población reclusa en México se encuentra privada de la libertad sin sentencia, y en la mayoría de estos casos la prisión preventiva tampoco está justificada
El 39% de la población privada de la libertad no tiene sentencia y en la mayoría de los casos esta
prisión preventiva no está justificada. Si sólo se considera a las
mujeres, se observa que
la mitad de las reclusas no tienen sentencia y 3 de cada 10 mujeres en prisión han esperado por dos años o más la resolución de su sentencia.
Una gran parte de la población reclusa en México se encuentra privada de la libertad sin tener sentencia, y en la mayoría de estos casos la prisión preventiva tampoco está justificada.
Al corte del 2022 se registró un total de
226,116 personas privadas de la libertad en las cárceles estatales, federales y especializadas del país, de acuerdo con cifras de los
Censos Nacionales de Sistemas Penitenciarios en los ámbitos federal y estatal CNSIPEE-F 2023 levantados por el
Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).
Este nivel implicó un crecimiento de 2.6% en comparación con la población reclusa registrada el año previo.
Las mujeres representan el 5.6% de la población privada de la libertad, el 94.4% restante corresponde a los hombres.
Presos sin sentencia
Además de las problemáticas importantes en materia de derechos humanos que se presentan al interior de los centros penitenciarios en México
—como las condiciones de hacinamiento, falta de higiene básica y mala alimentación— otra de las principales violencias que se perciben en los procesos judiciales es la
prisión preventiva, particularmente en su modalidad
oficiosa.
4 de cada 10 personas privadas de la libertad
(39%) no cuentan con una sentencia; están en prisión de manera
"preventiva".
De este total de reclusos sin sentencia, la mitad están en el estatus jurídico de
prisión preventiva oficiosa, sólo un 23.9% está en
prisión preventiva justificada. El resto se encuentra en algún otro
estatus jurídico o no está especificado.
Esta situación se agudiza si se considera sólo a las mujeres o sólo algunas entidades.
Por ejemplo, el 49.3%
—casi la mitad— de las mujeres que están en prisión no cuentan con una sentencia.
Y en entidades como
Michoacán o el
Estado de México el 100% de su población reclusa sin sentencia tiene prisión preventiva oficiosa
(no justificada).
La problemática no termina en el hecho de que casi la mitad de
los presos en México ni siquiera han sido declarados culpables de los delitos que se les imputan, sino que pueden pasar meses y años en esta situación.
Los Censos Penitenciarios encontraron que el 29.7% de las mujeres y el 26.7% de los hombres llevan dos años o más esperando desde la cárcel para la resolución de sus sentencias.
Al interior de las cárceles
Las riñas, conflictos y otros incidentes al interior de los centros penitenciarios registraron una baja de 8% durante 2022, en comparación con el año previo. En total, las cárceles registraron 2,612 incidentes, la mayoría de ellos se dieron en los centros penitenciarios federales y los del Estado de México y Michoacán.
Las
quejas presentadas ante las autoridades de los centros penitenciarios están relacionadas, en su mayoría, con el
acceso de la población reclusa a derechos básicos.
El 37.2% de las quejas están relacionadas con la atención médica y psicológica, un 11.9% con el suministro de bienes y artículos personales, 11.0% corresponde a las dinámicas de reinserción social y otro 10.2% a la situación jurídica de los presos.
El restante engloba otras cuestiones como la alimentación, las actividades dentro de las cárceles, las sanciones y los abusos.