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La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que la prioridad de México es preservar el acuerdo comercial, al considerar que ha generado beneficios económicos para los tres países de América del Norte
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se mantiene sólido y cuenta con el respaldo de los tres países, al tiempo que confirmó que el gobierno mexicano intensificó las negociaciones en Washington para buscar una reducción de los aranceles impuestos por Estados Unidos al acero, aluminio y la industria automotriz.
Durante su conferencia matutina, la mandataria reiteró que la prioridad de México es preservar el acuerdo comercial, al considerar que ha generado beneficios económicos para las tres naciones de América del Norte.
“Creo que estamos de acuerdo los tres países en el sostenimiento del tratado porque ha beneficiado a los tres países”, afirmó.
Sheinbaum Pardo explicó que uno de los principales temas de discusión con la administración estadounidense es el fortalecimiento de las reglas de origen, es decir, incrementar la proporción de insumos y componentes producidos dentro de la región para la fabricación de bienes, particularmente vehículos.
Detalló que Washington ha insistido en que una mayor parte de la producción se realice en territorio estadounidense, mientras que México plantea que el fortalecimiento de las cadenas de suministro debe darse en toda la región de Norteamérica.
No se renegocia el tratado, aclara
Ante preguntas sobre la duración del T-MEC y la posibilidad de modificar su vigencia ante el contexto político estadounidense, Sheinbaum aclaró que el acuerdo no está siendo renegociado.
Explicó que el tratado ya establece sus propios mecanismos de revisión y fue aprobado por los congresos de los tres países, por lo que los plazos de vigencia están definidos desde su firma.
Añadió que las discusiones actuales se desarrollan dentro del marco legal existente y buscan atender las nuevas condiciones comerciales impulsadas por la administración estadounidense.
La presidenta reconoció que una de las principales preocupaciones para México son los aranceles establecidos por Estados Unidos bajo la denominada Sección 232, que afectan a sectores estratégicos como el acero, el aluminio y la industria automotriz.
“Estamos trabajando para que, por lo menos, estos aranceles disminuyan de manera importante y continúe el tratado comercial”, afirmó.
También dejó abierta la posibilidad de sostener una conversación directa con Trump en caso de que las negociaciones lo requieran. “Si es necesario, sí, por supuesto”, respondió sobre una eventual llamada o reunión con el mandatario estadounidense.