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Trataré de ser lo más puntual posible en esta columna el día de hoy, porque cuando se habla del partido naranja, la verdad es que son muy pocos los que podemos debatir del origen de este partido político en nuestro estado.
Desde el año 2003 y el año 2015, el partido naranja siempre tuvo muchas trabas para poder nacer, una de ellas fue la del Partido Acción Nacional, donde ocupaba cualquier argumento jurídico que no permitiera que este partido político naciera, pero en la cuenta de los votos del año 2003, tuvo su primera aparición en el Congreso del estado, y después, al paso de los años, se constituyó como un partido político de alternancia para Querétaro.
También en los municipios tuvo representación popular en los cabildos, donde la gente podía opinar diferente al PRI y al PAN, por supuesto le hizo mucha competencia al hoy día desaparecido Partido de la Revolución Democrática, y que, al paso de los años, terminó sepultado por las propias tribus que hoy intentan sepultar a Morena.
El partido naranja nació de la izquierda y no de la derecha, los propios estatutos de este partido político indican que la derecha no puede estar incluida para llevar la bandera ciudadana del partido naranja, pero la realidad ha sido otra, hoy vemos panistas dentro del partido naranja, que ya se sienten dueños al decir que tienen estructura electoral, la verdad es que al paso de los meses lo que hemos visto solamente son rencores personales que intentan apoderarse de una bandera política que no les pertenece.
Los votos de los que hoy se sienten dueños del partido naranja, no saben lo que fue Convergencia en sus orígenes, mucho menos van a saber de un movimiento que pretendía ser ciudadano, y que, a la fecha, no entienden ni los propios estatutos, eso sí, las fotografías y ponerse una chamarra o una blusa naranja indican que están del otro lado de la historia. Lo que no saben es que el partido naranja fue un punto de equilibrio en el año 2006, donde Felipe Calderón ganó por muy poco y cuestionada la elección por el propio Andrés Manuel López Obrador, que por cierto fue candidato de Convergencia en contra del PAN, y hoy los panistas que están en Convergencia, deben entonces coincidir que el 2006 fue un fraude electoral, porque no hemos escuchado ninguna opinión de panistas en este partido político, qué decir de los priistas que hoy se sienten naranjas y dejaron delegaciones federales al vacío y sin ningún resultado, pero con una bandera pretenden hoy gobernar municipios sin tener ninguna afiliación partidista. Precisamente las imágenes como las de Colosio o las de Samuel García, desconociendo, que un partido político tiene origen, pero sobre todo una identidad a lo que los panistas y a los priistas cuesta mucho trabajo.
De ahí vemos diputados del PRI, que gracias a los priistas llegaron al Congreso del estado y que hoy los abandonaron al calor de las copas por una candidatura, que por el hecho de poner una lona en una casa presumiendo a su familia, lograrán los votos necesarios para ganar una presidencia municipal o una diputación local.
La realidad es totalmente diferente hoy, el partido naranja en Querétaro se viste de priistas y panistas, pero no demuestran en la realidad resultados electorales, el año 2003, no es lo mismo que el año 2027, fechas claves donde hoy en día habrá nuevos votos de jóvenes dispuestos a recuperar un país y se concentrarán directamente en dos partidos políticos. Sin lugar a dudas Morena y el PAN se van a disputar las urnas electorales. Ya no habrá cabida para partidos políticos como los que quieren hacer en Querétaro.
Movimiento Ciudadano es el partido político en Querétaro más panista y priista, con intereses personales y no de partido, los propios discursos delatan a los representantes populares de este partido político, con posturas más priistas que las posturas que llevaron a Dante Delgado a la cárcel, porque recordemos que el PRI lo metió a la cárcel en Veracruz y fueron los priistas, quienes acusaron a Dante Delgado de desviación de recursos públicos y no le comprobaron absolutamente nada, hoy estos priistas dicen ser del partido naranja.
Qué decir de los panistas que bloquearon asambleas estatales y municipales para que no llegara la creación de este partido político en Querétaro, qué decir de estos panistas que hoy se visten de naranja presumiendo en autos de lujo forrados de naranja, pero que en su momento, en el 2006, apostaron contra este partido político en las elecciones presidenciales, y queda siempre la duda de un fraude electoral, esos mismos panistas que frenaron el voto en el 2006 para que a Convergencia le fuera mal, y que este partido naranja no naciera, hoy se desgarran las vestiduras por ser candidatos. Hay una historia muy fresca todavía y los fundadores del partido naranja siguen vivos, hay un legado que no se olvida.
Hoy los naranjas no son ciudadanos, son trámites de intereses personales, presionan con una bandera, pero no dejan de ser los enemigos del partido de Dante Delgado.
Las urnas hablarán en 2027, les refrescarán la memoria a los nuevos jóvenes que votarán, claro se darán cuenta que no son políticos, y que los intereses personales pueden más que un voto.