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Tuvieron que pasar siete años para darnos cuenta de que no hay una política de seguridad en este país.
Y es que desde qué llega Morena al gobierno federal a lo único a lo que se ha dedicado es a dejar proyectos en el abandono y por supuesto a regalar dinero con los programas sociales.
Nunca hemos conocido un programa en materia de seguridad, aquel que debe estar en los municipios, en los estados y, por supuesto, en una Guardia Nacional o mal llamada Policía Federal, lo que vimos y a lo que nos acostumbraron fue a escuchar en todas las mañaneras que era culpa de Felipe Calderón y que habláramos de García Luna, pero cuando se les pedían respuestas en materia de seguridad, guardaban silencio.
Andrés Manuel López Obrador, en una mañanera, se burló de las masacres en el país, porque el periódico “Reforma” en ese momento sacaba su primera plana informando que era el fin de semana más sangriento del sexenio de Andrés Manuel López Obrador. ¿O qué me dicen de cuando se encontraron jóvenes asesinados en Jalisco y solamente le dedicó 10 segundos a un comentario?
Lo que el gobierno federal quería demostrar en estos siete años era que a ellos no les gustaba la guerra, que ellos querían abrazos y no balazos, pero esto no fue una frase o dichos de la oposición, fue precisamente un discurso desde Palacio Nacional para toda la población.
Los primeros en creer en esta política fueron los militantes de Morena, que lo replicaron una y otra vez en todos los escenarios posibles de la Cuarta Transformación en cada estado de la República, si le preguntabas a un senador, diputado local, diputado federal o regidor, te contestaba precisamente que era la nueva política en este país que venía de vivir algo sangriento a nivel nacional y culpaba a Felipe Calderón y culpaba al Partido Acción Nacional.
Lo que se vivió el domingo, un domingo totalmente sangriento y negro, fue la consecuencia de una pésima operación política en materia de seguridad, que, como lo confirmó Estados Unidos, estaba al pendiente del operativo que se llevaría a cabo en el estado de Jalisco, lo que nunca esperó el gobierno federal era la réplica que se dio en todo el país.
En el caso de Querétaro, aprovecharon los mismos de siempre a desprestigiar y causar pánico de lo que estaba sucediendo en las calles. Páginas pagadas por militantes de Morena o simpatizantes usaban la Inteligencia Artificial para elaborar llamados de pánico en grupos de WhatsApp. Lo que no sabían era que estaban provocando más miedo en la población. Que tal fue el caso de que no salieran de sus hogares en día domingo, qué decir de que gente personalmente acudía a los locales comerciales en la delegación Félix Osores para decirles que iba a haber saqueos de comercio; esa gente está identificada con el grupo de Morena, lo presumía en Internet y lo presumía en sus páginas, que maneja todos los días en contra del gobierno estatal y municipal.
Los de Morena no se dieron cuenta de lo que estaban provocando en la población, no tienen la menor idea de lo que significa la seguridad de un país, mucho menos la de un estado; estaban causando el pánico necesario para culpar a un gobierno estatal, como lo dijo una página de nombre QUERÉTARO INNOVADOR, cuyo administrador es un exmilitar que coordinaba también los eventos de “Chema” Tapia; tal es el caso que lo presumía en redes sociales, como su seguridad.
¿Qué decir de otra página llamada ALERTAS MUNICIPIO DE QUERÉTARO, quien es una persona que dijo trabajar de policía estatal y quien hoy coordina el tercer distrito local de Santiago Nieto, regalando despensas a domicilio a cambio de una INE para afiliar gente? Estas eran las páginas que estaban causando pánico y es que en Querétaro estaban coordinados todos; ellos no querían ver esa situación, querían generar un discurso diferente, se quedaron con las ganas de hacer escándalos.
Querétaro es totalmente diferente en temas de estrategia de seguridad. Por más que quieran opacar las inversiones en materia de seguridad, se quedan con las ganas siempre los de Morena, lo que fue evidente también es que hubo una respuesta inmediata por parte de las corporaciones estatales y municipales. La envidia que tiene hoy Morena es que a nivel nacional no tiene ninguna estrategia de seguridad y esto se demostró el día de ayer: reforzaron la política de abrazos y no balazos, reforzaron también su capricho personal de quitarle el dinero a la seguridad de este país y dejar solo a los estados de la República y municipios.
Hoy las consecuencias están a la vista: generan un pánico en 13 estados de la República confirmados, la gente no sale a la calle y hoy vivimos en un país totalmente sangriento.
El domingo murieron soldados y gente de la Guardia Nacional, pero eso a Morena no le interesa, no se ha tomado el tiempo como partido político de reconocer al elemento caído, le interesan los votos y no la seguridad de este país. Domingo negro y Domingo sangriento.