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Al término de la Peregrinación a la Basílica de Guadalupe, el obispo de la Diócesis de Querétaro, Fidencio López Plaza, convocó a preservar la justicia, la fraternidad, la reconciliación y la paz en México
Luego de más de 15 días de camino a pie desde las montañas de la Sierra Gorda, las columnas de mujeres y hombres de la edición 133 de la Peregrinación de la Diócesis de Querétaro llegaron –este domingo 23 de julio– a la Basílica de Guadalupe. Tras la llegada de miles de peregrinas y peregrinos al Cerro del Tepeyac, el obispo de la Diócesis de Querétaro, Fidencio López Plaza, destacó la importancia de la fraternidad para la construcción de la paz en México, el cual –lamentó– está sumido en la violencia y la inseguridad. “La fraternidad es la base y el fundamento de la paz verdadera y duradera. Sin fraternidad todo seguirá siendo una ilusión, pues cuando se pierde la fraternidad solo se comprende la gran enseñanza de la parábola del trigo y la cizaña; no se entiende que la actitud más sabia es la de dejarlos crecer juntos hasta la cosecha… Y se divide la sociedad en buenos y en malos. Y comienza a desarrollarse la espiral de la violencia”, manifestó el jerarca católico. Desde el balcón de la Basílica de Guadalupe, hizo un llamado para preservar la justicia, la fraternidad, la reconciliación y la paz dentro de los hogares y las familias mexicanas.Cargando...