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- A fin de disminuir factores que puedan afectar la reintegración social de personas privadas de la libertad que están por concluir su condena, el municipio de Querétaro puso en marcha el programa "Reintegrando Familias"; al momento, 26 personas han recibido acompañamiento
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A fin de disminuir factores que puedan afectar la reintegración social de personas privadas de la libertad que están por concluir su condena, el municipio de Querétaro puso en marcha el programa "Reintegrando Familias"; al momento, 26 personas han recibido acompañamiento
El municipio de Querétaro puso en marcha el programa “Reintegrando Familias”, una estrategia de acompañamiento psicológico y social dirigida a familias de personas privadas de la libertad que están próximas a concluir su condena, con el objetivo de facilitar su reintegración al entorno familiar y reducir conflictos durante el proceso de retorno a casa.
La directora del Instituto Municipal de la Familia, Lucía Hernández Pinto, informó que el programa opera en coordinación con la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario de Querétaro y está enfocado en personas internas con seis meses o menos para recuperar su libertad.
Explicó que el acompañamiento se brinda principalmente a familiares de las personas privadas de la libertad, debido a que el proceso de reintegración suele generar cambios emocionales, tensiones y dificultades de adaptación tanto para quienes salen del centro penitenciario como para quienes permanecieron fuera.
“La adaptación no es sencilla porque las dinámicas familiares cambian durante el tiempo de internamiento y las expectativas de ambas partes suelen ser distintas”, explicó.
Detalló que el esquema contempla cuatro sesiones de atención con especialistas en terapia familiar, psicología clínica y sociología. Tres de las sesiones se desarrollan únicamente con familiares y la última se realiza al interior del centro penitenciario con la participación de la persona próxima a salir.
“Acompañamos a las familias en proceso postpenitenciario. La última sesión la tenemos dentro del centro penitenciario y ahí se trabaja justamente la salida de la persona y las herramientas para que la adaptación no sea tan compleja”, señaló.
Indicó que el programa inició operaciones en febrero de este año y, hasta el momento, 26 personas han recibido acompañamiento.
Añadió que uno de los principales objetivos consiste en disminuir factores que puedan afectar la reintegración social, como conflictos familiares, miedo, culpa o falta de comunicación entre las personas involucradas.