Este tipo de gastos, al resultar poco visibles para nuestra cartera, tienen un impacto directo incluso mucho mayor de otros que realizamos; identifícalos y evítalos
Al momento de
ahorrar, uno de los principales consejos que señalan los expertos es anotar todos los gastos que realizamos, esto permitirá detectar fácilmente las fugas de dinero y llevar un mejor control de los ingresos.
Aunque los
gastos hormiga son los más conocidos, existen también otro tipo de gastos que, sin darnos cuenta, dañan la economía personal o familiar pero que al pasar desapercibidos, igualmente representan una pérdida significativa de recursos. Se trata de los
gastos vampiro, también conocidos como
gastos fantasma.
Este tipo de gastos, al resultar poco visibles para nuestra cartera, tienen un impacto directo incluso mucho mayor que los gastos hormiga, por ello la importancia de reconocerlos e identificarlos para, además de tratar de
reducirlos o eliminarlos, determinar cómo gastar mejor nuestro dinero.
Manuel Díaz, director de tecnología de la empresa de productos financieros digitales
Kapital, precisó que los gastos vampiro están relacionados principalmente con
servicios esenciales y que la mayoría de ellos tienen una relación directa con los hábitos personales y familiares, por lo que es necesario cambiarlos.
“Este tipo de gastos a veces parecen invisibles. Si no se tiene el hábito de tratar de ahorrar en casa, al final perjudica el bolsillo y la economía, ya sea que se viva solo o en familia”, alertó.
No son lo mismo que los gastos hormiga
Para
Sara González, product manager de la fintech
Albo,
es importante aprender a diferenciar entre los gastos vampiro y hormiga, aunque ambos son negativos, unos impactan más que otros en nuestra cartera.
En el caso de los gastos hormiga, explicó que se trata de aquellos que se hacen en el día a día, aquellos que se pueden considerar pequeños para tomarlos en cuenta o que parecen insignificantes, pero que si se van sumando, la cantidad invertida es significativa.
En cambio,
los de tipo vampiro están más relacionados a suscripciones, el pago de algunos servicios, e incluso de algunos vampiros energéticos, como fugas de agua y gas, problemas de voltaje de los electrodomésticos al final provocan que la cuenta de los servicios aumente sin darnos cuenta.
“Lo que tienen en común ambos gastos es que es difícil detectarlos hasta que haces cuentas y detectas en qué se te va el dinero. Mucha gente se acostumbra a vivir con ellos, no le da la importancia necesaria. Es cuestión de hábitos, de poner más atención a nuestra cartera y nuestra casa”, aseguró.
Evite que “chupen” su dinero
El primer paso para reducirlos es identificarlos y saber en qué se va el dinero. La ejecutiva de Albo indicó que una forma de hacerlo es
llevar un registro y considerar cuántos gastos se tienen, de esta manera serán más visibles algunos desembolsos como las
suscripciones y
membresías y asó estar conscientes de cuánto se gasta semanal y mensualmente.
En el caso de los
vampiros energéticos, comentó que se deben revisar algunas cuestiones dentro de casa como las
instalaciones y estar al pendiente de alguna
fuga dentro del hogar, así como detectar
variaciones en la corriente eléctrica o inestabilidad en el servicio, las cuales se suelen ignorar pero no son normales.
“Hacer una lista en donde se registren todos los gastos desde los chiquitos, como golosinas o refrigerios, hasta las más grandes como suscripciones o compras, durante el mes. De esta manera nos podremos dar cuenta de aquellos gastos que podemos eliminar”, señaló.
Para el directivo de Kapital, la clave para eliminarlos es planificar:
no se trata de no gastar, sino de planear algunas compras. En ese punto, consideró importante hacer un presupuesto, ya que genera hábitos y disciplina que benefician a corto y largo plazo la toma de decisiones financieras.
La tecnología lo ayuda
La tecnología puede ser una gran aliada para llevar un control más estricto de los gastos porque permite monitorear en cualquier momento algunos gastos. Manuel Díaz indicó que entre las
herramientas virtuales que se pueden utilizar se encuentran programas como
Excel, las
aplicaciones móviles de los bancos o algunas
fintech, o incluso el
blog de notas de su celular.
Otra solución, dijo, es
activar las alertas que ofrecen algunos bancos o entidades financieras al realizar sus compras.
Con información de El Economista