Tras su postulación el domingo como precandidato a la diputación por el distrito 21, que comprende Ecatepec, para las elecciones del 6 de junio, se desató polémica sobre los derechos electorales de un miembro de la Iglesia
Onésimo Cepeda Silva,
obispo emérito de la Diócesis de Ecatepec, desistió este martes de su postulación como candidato a diputado en el
Distrito 21, en el
Estado de México, por el
Partido Fuerza por México.
Apenas el domingo, había públicas sus intenciones de contender y
el lunes al mediodía presentó su candidatura. Durante estos actos, Cepeda Silva, de 84 años, declaró que no necesitaba renunciar a su cargo en la Iglesia.
Tras su postulación como
precandidato a la diputación por el distrito 21, que comprende Ecatepec, para las elecciones del 6 de junio, se desató
polémica sobre los derechos electorales de un miembro de la Iglesia.
Por la tarde, la
Conferencia del Episcopado Mexicano y la Diócesis de Ecatepec se deslindaron de sus intenciones políticas.
Y, por la noche,
Cepeda aceptó que no contaba con el permiso necesario que ordenan las leyes canónicas para tal fin.
Sin embargo, durante la presentación de su candidatura, había dicho que
aún no estaba registrado, ya que su equipo de abogados analizaba si las leyes electorales y el derecho canónico le impedían ocupar un cargo de elección popular, pues aunque en 2012 presentó su renuncia, sigue activo en el registro ministros de culto.
Cepeda Silva, quien mantuvo una estrecha relación con el
Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México, fue el primer obispo de la
Diócesis de Ecatepec desde su creación en 1995 y hasta 2012, cuando renunció al haber cumplido 75 años, la edad de retiro para los jerarcas católicos.