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- Tras declarar por la presunta presencia de agentes de la CIA en un operativo en Chihuahua, la gobernadora Maru Campos acusó a la FGR de querer "fabricarle" un caso y "atropellar la ley" con la citación que recibió; también criticó el "autoritarismo" del gobierno federal
- Agentes sobrevivientes en Chihuahua fueron expulsados: Sheinbaum
Tras declarar por la presunta presencia de agentes de la CIA en un operativo en Chihuahua, la gobernadora Maru Campos acusó a la FGR de querer "fabricarle" un caso y "atropellar la ley" con la citación que recibió; también criticó el "autoritarismo" del gobierno federal
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, acudió este miércoles a la sede de la Fiscalía General de la República (FGR), en la capital del país, para declarar como testigo por la supuesta presencia de agentes de la CIA en un operativo antidroga de hace semanas.
Campos entró a la sede de la FGR para declarar por este operativo, que desató una polémica en México tras la muerte de dos agentes estadounidenses en un accidente de tráfico posterior y las sospechas de que habían participado en operaciones de campo sin conocimiento del gobierno federal.
Tras declarar ante los investigadores, la gobernadora de Chihuahua denunció el "uso de las instituciones federales" que, a su juicio, hace el Gobierno de México.
"Defendí que esa droga no llegara a nuestros niños en forma de droga de adicción. Y mi gobierno ha colaborado sin reservas con la Fiscalía General de la República. Sin embargo, hace unos días y de manera muy extraña me citaron", dijo la política en una declaración ante los medios de comunicación.
Campos acusó a la Fiscalía de querer "fabricarle" un caso y de "atropellar la ley" con la citación que recibió el fin de semana pasado, al tiempo que criticó el "autoritarismo" del gobierno federal.
También cargó contra el "doble rasero" del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), al aseverar que el oficialismo "persigue con todo el aparato del Estado" a una gobernadora que "consigue resultados", mientras trata de "cubrir y proteger sus crisis y sus vínculos con el crimen organizado".
Como gesto de respaldo, a la sede del Ministerio Público acudieron militantes y destacados miembros del PAN, como el senador y excandidato presidencial Ricardo Anaya, o el dirigente nacional, Jorge Romero.
En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que, supuestamente, habrían participado cuatro agentes estadounidenses en el polémico operativo, de los cuales dos fallecieron en un accidente de tráfico y los otros dos se "retiraron" del país tras la petición de su administración.
Este caso elevó las tensiones bilaterales entre México y Estados Unidos después de que la mandataria pidiera explicaciones a Washington al asegurar que el gobierno federal no lo había autorizado, lo que provocó que la Casa Blanca le reclamara un "poco de empatía" por los agentes fallecidos.
El operativo está siendo investigado por la Fiscalía ante la posibilidad de que se haya vulnerado la ley de seguridad nacional por la presencia de agentes extranjeros, en un suceso que agitó el debate del injerencismo en el país latinoamericano.
Además, se unió a las tensiones por la acusación formal del Departamento de Justicia estadounidense contra 10 funcionarios de Sinaloa, incluido el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y delitos relacionados con el narcotráfico y posesión de armas.