Contenido
Un juez especializado en justicia para adolescentes impuso la pena máxima de internamiento a Osmar “N”, de 15 años, por el feminicidio de dos profesoras en una preparatoria de Lázaro Cárdenas, Michoacán
Un juez especializado en justicia para adolescentes sentenció a tres años de internamiento a Osmar “N”, de 15 años de edad, tras encontrarlo responsable del feminicidio de dos maestras ocurrido en una preparatoria privada de Lázaro Cárdenas, Michoacán. La resolución corresponde a la pena máxima prevista por la legislación para personas de su edad.
El caso conmocionó al país luego de que, el pasado 24 de marzo, el adolescente ingresó al plantel educativo con un rifle AR-15 oculto en una funda para guitarra y disparó de manera directa contra las docentes, quienes murieron en el lugar. De acuerdo con la investigación, las cámaras de videovigilancia documentaron el ataque y permitieron reconstruir la secuencia de los hechos.
Durante el proceso, la Fiscalía General del Estado de Michoacán presentó diversos elementos de prueba, entre ellos videos de seguridad, testimonios y peritajes, con los que acreditó la responsabilidad del menor en el doble feminicidio. Además, el adolescente enfrentó cargos por portación de arma de fuego y cartuchos de uso exclusivo del Ejército.
La sentencia generó nuevamente debate debido a que la legislación mexicana en materia de justicia para adolescentes establece límites en las sanciones privativas de la libertad. Al tener 15 años al momento de los hechos, Osmar “N” únicamente podía recibir un máximo de tres años de internamiento, aun cuando el delito se considera de alta gravedad.
El caso también reavivó la discusión sobre la necesidad de revisar el marco legal aplicable a menores de edad involucrados en delitos graves, particularmente aquellos relacionados con feminicidio y homicidio múltiple. Diversos sectores han planteado la posibilidad de reformar la legislación, mientras especialistas advierten que cualquier modificación debe respetar los principios del sistema de justicia penal para adolescentes.
Con esta resolución concluye la etapa principal del proceso penal contra el adolescente, aunque las autoridades mantienen abiertas las investigaciones relacionadas con el origen del arma utilizada y las circunstancias que permitieron que llegara a su poder.