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- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este miércoles que no existen "condiciones" para detener al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, requerido por Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, porque Washington no ha aportado las pruebas adicionales solicitadas por las autoridades mexicanas
- Sheinbaum habla de tácticas de injerencia de EUA para dividir a su Gobierno
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este miércoles que no existen "condiciones" para detener al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, requerido por Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, porque Washington no ha aportado las pruebas adicionales solicitadas por las autoridades mexicanas
“Hasta ahora no (han dado pruebas). Entonces no hay condiciones”, respondió la mandataria al ser cuestionada sobre si Estados Unidos había entregado nuevos elementos para sustentar la petición contra Rocha Moya, acusado junto a una decena de funcionarios, de proteger operaciones del Cartel de Sinaloa y facilitar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense a cambio de sobornos millonarios.
Sheinbaum explicó que Washington sostiene que, al tratarse de una solicitud de “detención urgente con fines de extradición”, no tendría por qué presentar pruebas adicionales.
“Eso es lo que hasta ahora han contestado. Todavía podrían presentar alguna prueba, pero hasta ahora no”, señaló durante su conferencia de prensa matutina.
Estados Unidos solicitó la detención provisional con fines de extradición de Rocha Moya y otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado, pero las autoridades mexicanas consideraron insuficientes los elementos remitidos para llevar el caso ante un juez.
La presidenta defendió que la exigencia responde tanto al sistema jurídico mexicano como a un principio de reciprocidad con Estados Unidos.
“Ellos también nos piden pruebas, o sea, es una relación recíproca. Primero es nuestra Constitución y nuestras leyes”, sostuvo.
Sheinbaum explicó que existen diferencias entre los sistemas penales de ambos países y puso como ejemplo el valor que se concede a los testimonios. “En Estados Unidos los testimonios se toman como pruebas per se. En México, no. En México se requieren otro tipo de pruebas para declarar a alguien culpable o presunto culpable de un delito, para abrirle una carpeta de investigación”, afirmó.
Por ello, insistió, “lo que funciona en Estados Unidos no necesariamente es lo mismo en México” y las solicitudes estadounidenses deben tener sustento en el sistema penal acusatorio mexicano. La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, respaldó la postura y aseguró que Washington también ha pedido elementos adicionales ante solicitudes similares de México.
Alcalde explicó que, tras analizar la documentación enviada por Estados Unidos, las autoridades concluyeron que “no se contaba con elementos para poder avanzar y poderlo llevar a un juez”.
Rocha Moya solicitó licencia al Gobierno de Sinaloa tras conocerse el requerimiento estadounidense. En agosto anunció su intención de regresar al cargo, una decisión que Sheinbaum consideró que “no parecía pertinente”, pero posteriormente volvió a pedir licencia.