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El incidente ocurrió en Miami, donde autoridades acudieron a su domicilio después de que la transmisión en vivo generara múltiples reportes de emergencia
El bloguero de espectáculos Perez Hilton permanece bajo atención médica luego de la crisis de salud mental que protagonizó durante una transmisión en vivo en TikTok, un episodio que movilizó a las autoridades y generó preocupación entre sus seguidores
De acuerdo con información publicada por Daily Mail, el comunicador, cuyo nombre real es Mario Armando Lavandeira Jr., habría pronunciado sus primeras palabras al poder comunicarse nuevamente con su madre en el hospital: “Necesito ayuda”.
Una fuente cercana a la familia aseguró que Hilton, de 48 años, se encuentra consciente y estable, aunque continúa atravesando un momento emocional complicado. “Está sufriendo mucho”, señaló el informante, quien agregó que el creador de contenido todavía enfrenta las consecuencias de lo ocurrido y no tendría plena conciencia de la magnitud del episodio.
El incidente ocurrió en Miami, donde autoridades acudieron a su domicilio después de que la transmisión en vivo generara múltiples reportes de emergencia. Según una grabación del servicio 911 citada por medios estadounidenses, el caso fue clasificado como un intento de suicidio y posteriormente Hilton fue trasladado a un hospital para recibir atención especializada.
La familia del también comentarista confirmó su hospitalización y pidió respeto por su privacidad durante el proceso de recuperación. Explicaron que sus tres hijos, su sobrina y su hermana se encontraban en la vivienda al momento de la crisis, pero salieron del lugar para evitar que los menores presenciaran una situación traumática.
Personas cercanas señalaron que no identifican un detonante específico del episodio, ya que, horas antes, Hilton se habría mostrado con normalidad e incluso entusiasmado por nuevos proyectos profesionales.
Entre los factores que pudieron influir se mencionan una reciente mudanza de Las Vegas a Miami, problemas derivados de una hospitalización previa por sepsis, gastos médicos, responsabilidades familiares y la presión por recuperar la relevancia que tuvo durante la década de 2000.
Mientras continúa su recuperación, su madre, Teresita Lavandeira, permanece al cuidado de sus hijos. La familia mantiene la solicitud de privacidad mientras el comunicador recibe apoyo médico y emocional.