La ola verde, la vibra positiva que hace olvidar los problemas

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Ángel es un hombre de futbol, está cerca de cumplir 58 años, vio el Mundial de México 70 y el del 86, aunque dice que son tiempos diferentes

Las calles de la Ciudad de México se pintaron de verde, con aficionados inundando las avenidas con su playera de la Selección Mexicana. Con la esperanza a tope y la fe en los 11 jugadores que saltarán a la cancha ante Inglaterra.

“Yo también traigo mi playera verde. Es muy bonita toda la vibra que trae el mexicano. Está bien positiva y se siente en el ambiente. Es una unión muy fuerte que hay que aprovechar”, dice Ángel Parada, quien maneja su auto en una plataforma de aplicación, cuando no está trabajando de administrador o cuando su esposa “ya no me aguanta y me manda a trabajar”.

En las calles se respira esperanza, ilusión; el "¿Y si sí?" se lee y se escucha en cada espacio; todos están unidos bajo un mismo deseo. Nunca tanto positivismo había inundado el país. Todos creen que se puede llegar a la final, porque este es nuestro año. Esta selección son los elegidos. 

“Hasta la persona que trae problemas se ha olvidado de ellos; ese es el impacto que da el futbol. Viene a cambiar la situación de nuestros pendientes o nuestros problemas con esta nueva vibra”, agrega Ángel.

Si estuviera en el vestidor con ellos, les diría: “Con el perdón de la palabra, pónganle huevos y corazón. No me importa que pierdan, pero quiero ver eso”. Ángel pide garra y entrega a la selección, porque la victoria vale, pero una derrota dejando el alma en la cancha también es digna. 

“Yo no esperaba mucho de la Selección, porque no tenía un sistema de juego, no tenía ni pies ni cabeza. Todo el mundo nos ha sorprendido. Las ganas que le están poniendo son otras, muy diferentes a lo que habíamos visto. ¿Y si sí? Porque no”.

-¿Usted ha tenido oportunidad de acudir a un partido?

“No, es increíble y absurdo (los precios), pero entendemos que la FIFA es un negocio y sabe que el tema es de oferta y demanda. Afortunadamente, en México hay mucho dinero, mal repartido, pero como sí hay mucha gente que lo paga, por eso es el abuso; esta vez quedamos muchos que nos gusta el futbol sin poder asistir a un estadio”.

El estadio no fue opción, pero al menos quedan los Fan Fest, que “son una buena idea para suplir nuestra presencia en el estadio con las pantallas en las calles”. Además, con las diferentes opciones se evita la concentración en un solo lugar. 

Ángel es un hombre de futbol, está cerca de cumplir 58 años, vio el Mundial de México 70 y el del 86, aunque dice que son tiempos diferentes, “pero lo que siempre he visto es que hay mucha gente de poder que decide realmente quién juega y quién no. Yo tengo un hijo que estuvo en las fuerzas básicas de Pachuca, luego en Celaya, pero al final no tuvo esa oportunidad”. 

“Es como esta selección; hay muchas cosas que no me gustan, pero los jugadores han dado el ancho.  No sé qué los hizo cambiar; a lo mejor es la buena vibra y el apoyo de México lo que les levantó el ánimo y ahora son muy diferentes. Esperemos que, ¿y si sí?, dice Ángel mientras toma rumbo a reunirse con su familia en el Fan Fest. 

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