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La leyenda estadounidense y el campeón español debutaron juntos en dobles mixtos y avanzaron a cuartos de final en Nueva York
Serena Williams, considerada la mejor tenista de todos los tiempos, y el campeón español Carlos Alcaraz acapararon los focos y aplausos del estadio Arthur Ashe este martes al debutar con una victoria por 5-3 y 4-1 en los dobles mixtos del Abierto de Estados Unidos, que marcó el regreso a las pistas de ambos deportistas tras sus recientes lesiones.
Todos los asistentes se levantaron, teléfono en mano, para grabar a la pareja, que este martes derrotó a Erin Routliffe y Lloyd Glasspool.
Separados por 21 años de edad, este encuentro marcó el regreso a las pistas de ambos tenistas tras lidiar con frustrantes lesiones, con el objetivo de llevarse un premio de un millón de dólares.
"¡Vamos, Serena!""
Durante los 58 minutos del partido se oyó en varias ocasiones a los espectadores animar a Serena con frases como "¡Vamos, Serena!" y cada vez que se lucía, un mar de aplausos tomaba el estadio.
También sonó, aunque en menor medida, algún "¡Vamos, Carlos!" en alusión a Alcaraz, que ganó el último torneo neoyorquino.
Sin embargo, el público se olvidó de animar a Routliffe y Glasspool.
Serena y Alcaraz celebraron cada acierto con un choque de manos, así como con algún grito profundo por parte de la estadounidense.
De negro y morado
Ambos tenistas vistieron en este partido un atuendo morado y negro. La única diferencia era que el atuendo del español tenía unos bordados de color rosa en su camiseta sin mangas y pantalones cortos, un detalle a juego con el mango de la raqueta de Williams, mientras que la tenista estadounidense lucía un bordado blanco a juego con el mango de la raqueta de Alcaraz.
También de color blanco eran la manga de compresión y la muñequera de Alcaraz. El español ha estado lidiando con una tenosinovitis en la muñeca derecha, una lesión en la que se acumula líquido en la vaina que protege el tendón.
Esta dolencia le obligó a tomar un enfoque cauteloso, forzándolo a perderse Roland Garros, Wimbledon y, recientemente, el torneo de Cincinnati.
El dobles mixto le ha servido como una prueba de fuego para determinar si su muñeca ha sanado completamente antes de los partidos al mejor de cinco sets.
Por su parte, Williams, considerada una de las mejores jugadoras de la era moderna, regresa al US Open por primera vez desde su retirada en 2022, curiosamente el mismo año en que Alcaraz alzó allí su primer Grand Slam, después de reingresar en el sistema antidopaje el pasado otoño y dejar pistas sobre su regreso.
No obstante, su vuelta también ha estado marcada por contratiempos físicos: sufrió una lesión de rodilla durante su derrota en primera ronda de Wimbledon ante Maya Joint y, la semana pasada, cayó en el dobles de Cincinnati junto a su hermana Venus tras perder un ajustado 'tiebreak' decisivo.
Entre los dos tienen 46 títulos de Grand Slam entre individuales y dobles. Solamente en la categoría individual suman 30 "grandes": 23 de la estadounidense y 7 del murciano.