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- Hay personas que tienen 80 años o más, pero muestran unas capacidades cognitivas equivalentes a las de quienes son al menos tres décadas más jóvenes. Son los “Super Agers” o (“superancianos”), según los investigadores estadounidenses que estudian desde hace 25 años su biología y estilo de vida
- Cerebros muy resilientes y resistentes
- Biología y estilo de vida: cuatro rasgos distintivos
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Hay personas que tienen 80 años o más, pero muestran unas capacidades cognitivas equivalentes a las de quienes son al menos tres décadas más jóvenes. Son los “Super Agers” o (“superancianos”), según los investigadores estadounidenses que estudian desde hace 25 años su biología y estilo de vida
Desde hace más de 25 años, en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern (Northwestern Medicine), en Chicago (Illinois, Estados Unidos), estudian a personas de 80 años o más, las llamadas “Super Agers” o (“superancianos”, en adelante) para comprender qué rasgos biológicos y de estilo de vida las diferencian de los demás individuos.
Estas personas únicas, que muestran un rendimiento de memoria excepcional a un nivel compatible con el de los individuos que son al menos tres décadas más jóvenes, desafían la creencia arraigada de que el deterioro cognitivo es una parte inevitable del envejecimiento, según los científicos de la Universidad Northwestern (NU, por sus siglas en inglés).
A lo largo de un cuarto de siglo de investigación, la NU ha observado algunas diferencias notables entre el estilo de vida y la personalidad de los “superancianos” y los de aquellos octogenarios que envejecen de manera típica, como, por ejemplo, que se caracterizan por ser personas muy sociales y gregarias, a las que les gusta estar en compañía de otras personas.
Cerebros muy resilientes y resistentes
Sin embargo, para la doctora Sandra Weintraub, profesora de psiquiatría, ciencias del comportamiento y neurología en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, "lo más trascendental para nosotros ha sido lo que hemos encontrado en sus cerebros al estudiarlos”.
Al identificar los rasgos biológicos y conductuales asociados con la “superancianidad” de estas personas, los científicos esperan descubrir nuevas estrategias para promover la resiliencia (capacidad de adaptación y resistencia) cognitiva y retrasar o prevenir el alzhéimer y otras enfermedades que causan deterioro cognitivo y demencia.
El término “Super Ager” lo creó el doctor M. Marsel Mesulam, quien fundó en la NU el Instituto Mesulam de Neurología Cognitiva y Alzhéimer a finales de la década de 1990.
En el Centro Mesulam, los superancianos son evaluados anualmente y pueden elegir donar sus cerebros para una evaluación post mortem por parte de científicos de Northwestern.
Desde el año 2000, han pasado por el Centro Mesulam 290 participantes del programa “Super Ager”, y los científicos han realizado autopsias a 79 cerebros “superancianos” donados, algunos de los cuales contenían proteínas amiloide y tau (conocidas como placas y ovillos), que desempeñan un papel clave en la progresión del alzhéimer y otros sin estas proteínas.
Biología y estilo de vida: cuatro rasgos distintivos
Otros hallazgos clave efectuados por los investigadores de Northwestern, desde el año 2000 en adelante, son los siguientes:
- Rendimiento de memoria excepcional
Los “superancianos” obtienen una puntuación de al menos nueve sobre 15 en una prueba de recuerdo retrasado de palabras, a la par de las personas de entre 50 y 60 años, según la NU.
- Estructura cerebral juvenil
A diferencia de los cerebros que suelen envejecer, los “superancianos” no presentan un adelgazamiento significativo de su corteza cerebral e incluso su corteza cingulada anterior (región fundamental en la integración de la información relacionada con la toma de decisiones, las emociones y la motivación) es más gruesa que la de los adultos jóvenes, según esta universidad.
- Rasgos celulares únicos
Los “superancianos” tienen más “neuronas von economo” (células especializadas vinculadas al comportamiento social) y “neuronas entorrinales” (fundamentales para la memoria) más grandes que sus pares que envejecen típicamente, según la NU.
- La sociabilidad como rasgo común
A pesar de que tienen diversos estilos de vida y distintos enfoques del ejercicio físico, los “superancianos” que participan en el seguimiento del Centro Mesulam, “tienden a ser muy sociables y a mantener relaciones interpersonales fuertes”, según han observado los investigadores de Northwestern.
Relaciones sociales, clave para la “superancianidad”
“Mantener amistades positivas, cálidas y de confianza podría ser la clave para un deterioro más lento de la memoria y el funcionamiento cognitivo”, revela uno de los estudios de Northwestern Medicine efectuados con los “superancianos”.
Las personas con “superancianidad” (entendida como tener 80 años o más y una capacidad cognitiva al menos tan buena como la de las personas de 50 o 60 años) se caracterizan por tener unas relaciones más satisfactorias y de mayor calidad en comparación con sus pares de la misma edad y con una capacidad cognitiva promedio, según ese estudio.
Los participantes respondieron a un cuestionario de 42 ítems denominado Escala de Bienestar Psicológico de Ryff, ampliamente utilizado para medir el bienestar psicológico, que examina seis aspectos del bienestar psicológico: autonomía, relaciones positivas con los demás, dominio del entorno, crecimiento personal, propósito en la vida y autoaceptación.
Los participantes con “superancianidad” obtuvieron una puntuación media general de 40 en el ítem “relaciones positivas con los demás”, mientras que el grupo de control obtuvo 36 puntos, lo que, según los investigadores, “es una diferencia significativa”.
Estas conclusiones no implican que sea necesario convertirse en “el alma de la fiesta” ni que prevenir el desarrollo del alzhéimer sea tan sencillo como tener una red social sólida, “pero este estudio apoya la teoría de que mantener amistades positivas, cálidas y de confianza, parece estar vinculado a un deterioro cognitivo más lento”, según los investigadores de la UN.