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En el índice de confianza de IED de Kearney a nivel mundial, México subió de la posición 25 en 2025 a la 19 este año; a escala global, la encuesta arrojó que existe un alto nivel de optimismo entre inversionistas, con 88%
México subió de la posición 25 en 2025 a la 19 en 2026 en el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa (IED) de Kearney a nivel mundial, en el que jerarquiza a las economías que más atraen capitales foráneos de acuerdo con una encuesta a ejecutivos y líderes regionales y empresariales.
Antes de estos resultados, México se ubicó en el lugar 21 en 2024 y quedó fuera de la clasificación durante los cinco años previos.
Estados Unidos y Canadá se mantuvieron en el primer y segundo lugares en el índice de 2026, mientras que Japón subió del cuarto al tercer puesto, China escaló del sexto al cuarto peldaño y Alemania se mantuvo en el quinto sitio.
En el índice de 2026, México y Singapur tuvieron los ascensos más importantes.
“Hay muchas advertencias para hacer que esto se materialice”, dijo Gerardo Rocha, socio director de Kearney México, sobre las intenciones de IED hacia la economía mexicana.
Rocha indicó que la integración de las cadenas de suministro en Norte América y la búsqueda de mayor resiliencia fortalecen a México como parte de una plataforma regional.
"Aun con un entorno incierto, México mantiene ventajas frente a choques externos y se refuerzan las tendencias de nearshoring y reshoring", dijo este jueves en una rueda de prensa.
Aunque también ponderó que persisten retos para mantener el activo/fortaleza en sectores industriales clave, especialmente en la industria ligera/manufacturera.
A escala global, la encuesta arrojó que existe un alto nivel de optimismo entre inversionistas, con 88 por ciento de ellos respondiendo que planean aumentar su IED en los próximos tres años, seis puntos por encima del año pasado.
Los inversionistas esperan que mayores riesgos macroeconómicos y geopolíticos influyan en las decisiones de inversión en el corto plazo, citando con mayor frecuencia el aumento de las tensiones geopolíticas (36 por ciento), un alza en los precios de los commodities (30 por ciento) y la inestabilidad política en un mercado desarrollado (30 por ciento) como los eventos esperados el próximo año.
Los mercados desarrollados siguen siendo los más atractivos, conformando la mayoría de los países en el índice; pero el atractivo de los mercados emergentes está aumentando.
Estados Unidos ocupó el primer lugar por 14 año consecutivos. Regionalmente, Asia se consolidó en la cima de la representación del índice por primera vez en más de una década.
El ranking 2026 tuvo a ocho países emergentes entre los top 25 de inversión, y México quedó como el quinto mejor país emergente en la clasificación global.
Por otro lado, 84 por ciento de los inversionistas afirmaron que la política industrial es un factor “extremadamente” o “muy” importante para determinar dónde invierten, y la mayoría de ellos (64 por ciento) consideró que la IED aumentará debido a este factor.
El desarrollo de infraestructura y los incentivos fiscales son las herramientas de política industrial mejor valoradas, mientras que los controles a las exportaciones y los aranceles son los menos favorecidos.
Diego Desentis, socio Kearney México, destacó que el tema de infraestructura es crítico para atraer inversiones productivas, sobre todo en aspectos como la movilidad de mercancías, agua y energía, lo mismo que la definición de los estímulos fiscales y los subsidios.
Sobre México, Rocha resaltó que los inversionistas requieren mayor certeza jurídica y protección de sus derechos y de propiedad como condiciones estables para desplegar capital.
Otro punto relevante es que la colaboración público-privada (ejemplo, el Plan México) y una integración regional (ejemplo, revisión del T-MEC) serán determinantes para determinar las inversiones a largo plazo.
El Índice de Confianza en la IED Kearney 2026 se construye utilizando datos primarios de una encuesta propia a más de 500 altos ejecutivos de las principales corporaciones del mundo. La encuesta se realizó en enero de 2026. Los encuestados incluyen ejecutivos de nivel C y líderes regionales y empresariales. Todas las empresas participantes tienen ingresos anuales de 500 millones de dólares o más y responden a las preguntas considerando una perspectiva de tres años.