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Mauricio Ruiz Olaes, delegado del SEP en el estado de Querétaro, consideró que es necesario que se retome la revisión mochila en las instituciones en coordinación con los comités de padres de familia
El delegado de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en Querétaro, Mauricio Ruiz Olaes, afirmó que en secundarias, preparatorias y universidades públicas y privadas del estado existen casos de consumo y venta de droga por parte del alumnado.
Sin embargo, indicó que las y los maestros no quieren denunciar los casos para “evitar problemas”. Añadió que hay personal docente que ya ha sido amenazado por parte de las y los estudiantes, y que la mayoría de los “focos rojos” se encuentra en instituciones de colonias populares.
“Los maestros no quieren denunciar para evitar problemas; los jóvenes amenazan a los maestros. Hay protocolos para todo esto, pero no se trata solamente de activar los protocolos; queremos irnos más atrás, queremos empezar los diálogos con los papás. Nos han pedido que vayamos para platicar sobre este tema porque tienen detectado. La situación es que todos los maestros y alumnos saben quién está metido en esas drogas”, dijo.
Refirió que ya han impartido pláticas del programa federal “Aléjate de las drogas. El fentanilo mata” a cerca de 60 escuelas del estado. Consideró que es necesario que se retome la revisión mochila en las instituciones en coordinación con los comités de padres de familia.
“Tenemos ya un exceso en consumismo de drogas y no solamente en drogas en preparatorias y secundarias, sino ya venta de droga en las escuelas. Lástima que el estado no quiera implementar la mochila segura (…) pero con los padres de familia. La idea es que los comités de padres de familia ayuden a hacer la revisión de mochila segura para no caer en un tema de autoritarismo, que es lo que nos marca derechos humanos”, apuntó.
Asimismo, declaró que, en la actualidad, y sobre todo en las escuelas particulares, las y los maestros se están volviendo empleados de las y los alumnos.
“Hoy los maestros están volviéndose más empleados de los alumnos que una forma de autoridad en el salón. Ese exceso, a lo mejor de empoderamiento erróneo que estamos teniendo, sobre todo en las escuelas privadas, el maestro se está volviendo más como el empleado del alumno que una autoridad educativa”, expuso.