La cantidad de personas que este año enfrentan complicaciones financieras para pagar créditos, como los de nómina, reporta incrementos
Una persona comúnmente deja de pagar su
crédito de nómina cuando su salario ya no es depositado en la misma cuenta. Mientras esté percibiendo ingresos los abonos de este crédito se toman de ella, entonces, los retrasos se dan en casos de pérdida o cambio de empleo.
Otra razón es porque quizá cambia de trabajo y le comienzan a pagar en un banco diferente o que cambie la periodicidad de depósito de su salario, es decir, que en vez de depositarle su sueldo por quincena lo hagan por semana.
Cuando alguna de esas situaciones se presente, el acreditado debe garantizar que la cuenta tendrá los fondos suficientes para que el banco cobre la mensualidad o quincena del crédito.
De otra forma, las instituciones tienen distintos modos de actuar en estos casos, cobrando una comisión por falta de pago o contemplando la aplicación de intereses moratorios.
Una consecuencia adicional es que los retrasos o impagos impactan en el historial crediticio, lo cual será valorado por entidades financieras al momento que quieras acceder a otro crédito o servicio financiero.