Pagar una deuda con quita o caer en impago, ¿qué afecta más tu historial crediticio?

4 min de lectura 712 palabras

Ya sea que pagues una deuda con quita o caer en impago generará una nota negativa en tu score crediticio; sin embargo, con la quita tienes la ventaja que el adeudo está saldado y la posibilidad de una demanda judicial se extingue. 

Negociar una quita o caer en impago, ¿qué afecta más tu historial crediticio y la posibilidad de acceder a nuevos préstamos en un futuro? Lo ideal es pagar en tiempo y forma tus obligaciones financieras; sin embargo, en ocasiones, las dificultades económicas llegan sin avisar y se salen de control, lo cual dificulta cumplir los términos acordados con el acreedor.

Ángel González, director general de la Organización Nacional de la Defensa del Deudor, asegura que, para no cerrar por completo la puerta a futuros créditos, siempre será mejor negociar una quita y, a la par, emprender una estrategia de saneamiento financiero que nos permita ser sujetos confiables en el menor tiempo posible.

Una quita es un convenio donde el acreedor acepta que la deuda sea saldada con un pago menor al que se debe y puede incluir descuentos de hasta 90 por ciento.

Para las instituciones financieras y tiendas departamentales no tiene nada de extraordinario que se recurra a esta herramienta, “lo ven normal”, porque saben que los riesgos existen y son cosas que pasan en cualquier momento. Además, para el acreedor, siempre será mejor ver que tienes interés de pagar y no te andas escondiendo para no hacerlo, comenta el especialista.

Afectación de la quita en el historial crediticio

Si bien ambas decisiones generan una nota negativa en el score de tu historial crediticio, el impago siempre será más castigado por los otorgantes de financiamiento.

Además, dice el experto, algo muy importante que debes tener en cuenta es que pagar con quita es liquidar la deuda y, con ello, desactivas la posibilidad de una eventual demanda judicial en un futuro.

“Si tú le debes al banco la tarjeta de crédito y la pagas con quita, la institución da por hecho que quedó saldado ese adeudo y ya no podrá vender la deuda más adelante, porque ya quedó extinta”, comenta.

En cambio, si no la pagas —siguiendo con el ejemplo—, el banco puede vender la deuda a despachos de cobranza y queda latente la posibilidad de un proceso judicial, porque ese pasivo sigue pendiente de pago.

González desmitifica una de las creencias más comunes: la deuda se elimina cuando cumplió su ciclo en las sociedades de Información Crediticia (SIC), como son Buró de Crédito y Círculo de Crédito, lo cual es falso. Como respaldo de ese adeudo está lo que se conoce como título de crédito y “su vida legal es completamente independiente del tiempo que dura el registro en las SIC”.

La vida de una deuda en el historial crediticio está en función del monto que se debe; por lo regular la nota negativa dura seis años, pero si en ese tiempo hay una actualización en la información, nuevamente inicia el conteo en las bases de las SIC y ahí sigue la mala calificación. 

Por ejemplo, si tienes un adeudo de 50 mil pesos y éste se elimina a los seis años de tu score crediticio, la obligación financiera sigue vigente, sigue viva, aunque ya no esté en las sociedades de Información Crediticia, y es altamente posible que en cualquier momento busquen recuperarla.

“Entonces, la diferencia más importante de pagar con una quita es la extinción de la deuda. En ese caso, lo que tendrías que hacer es esperar a que la mala nota en tu Buró de Crédito se elimine (seis años) y, a paralelamente iniciar con tu estrategia de saneamiento de crédito”, expone el especialista.

Cómo calcular cuánto cuesta ofrecer meses sin intereses en tu negocio

Compartir este artículo