Ciudad Juárez, en alerta por aranceles de Donald Trump

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En Ciudad Juárez, Chihuahua, comerciantes, trabajadores y habitantes temen que los aranceles impuestos por Estados Unidos provoquen un aumento generalizado de los precios

Comerciantes y consumidores en Ciudad Juárez, uno de los principales pasos fronterizos con Estados Unidos, comienzan a resentir el impacto del anunciado incremento del 25 por ciento en los aranceles impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump, que ha generado una gran incertidumbre y temor en en el país. “Si van a subir las cosas allá, pues acá no va a haber trabajo de todas maneras. Todo lo que cruza para acá va a estar muy caro ya”, reflexiona Delfina Vargas, una comerciante local. Vargas, quien se dedica a la venta de ropa, calzado y artículos para el hogar, comenta a EFE que el nuevo gravamen hará que menos personas crucen la frontera para adquirir productos, lo que reducirá sus ingresos. El impacto económico también se extiende a las maquiladoras -empresas manufacturera que ensamblan o fabrican productos utilizando materiales e insumos importados, generalmente con beneficios fiscales y aduaneros-, un sector clave en la economía de Ciudad Juárez, localidad de más 1.5 millones de habitantes muy dependiente de las exportaciones al vecino del norte. "El trabajo está escaseando también. Dicen que van a cerrar tres maquiladoras, pues nos va a afectar mucho”, se lamenta Delfina Vargas. El comercio entre Ciudad Juárez (en el estado de Chihuahua) y El Paso (estado de Texas) es uno de los más activos de la frontera entre Estados Unidos y México, con miles de personas cruzan diariamente en ambos sentidos para adquirir productos, trabajar o visitar a sus familiares, por lo que ahora la incertidumbre se cierne sobre el futuro de la zona. Trump firmó el pasado sábado las órdenes ejecutivas por las que entran en vigencia, a partir de las 00:01 del martes 4 de febrero en horario de Washington, una subida de aranceles del 25 por ciento para las mercancías de México y Canadá (con excepción del petróleo canadiense, que tendrá solo 10 por ciento) y del 10 por ciento para los de China, lo que puede desatar una peligrosa guerra comercial.

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