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Desde el viernes por la tarde, maestras y maestros de la CNTE comenzaron a retirar sus bloqueos en el Centro Histórico de la Ciudad de México como parte de un "repliegue estratégico"
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) decidió levantar este viernes las concentraciones que mantenía en la Ciudad de México y Oaxaca, tras una jornada de deliberaciones internas en la que sus dirigentes admitieron avances parciales con la Secretaría de Educación Pública (SEP), pero no el logro sus principales demandas.
Yenni Araceli Pérez, lideresa de la sección 22 de Oaxaca, señaló tras la asamblea estatal que el contingente regresará a su estado para “reorganizarse”, luego de 19 días de paro, movilizaciones y concentración en el Centro Histórico de la capital mexicana.
“No por una cuestión de derrota, porque no es de esa manera”, sostuvo Pérez, quien insistió en que su retiro busca tomar fuerzas y revisar la siguiente etapa de la movilización.
La sección 22 también prevé el retorno a las aulas este lunes, aunque dejó abierta la posibilidad de nuevas acciones si no se cumplen los compromisos asumidos.
Pedro Hernández, dirigente de la sección 9 Democrática de la Ciudad de México, indicó que el movimiento alcanzó acuerdos en mesas con la SEP para atender parte de la lista de demandas, incluidos temas de las secciones 9, 10, 11 y 60 mediante mesas específicas de diálogo.
De acuerdo con lo informado por la Comisión Nacional Única de Negociación de la CNTE, tras una reunión de seis horas con autoridades educativas se lograron acuerdos favorables sobre una lista de 14 puntos.
Entre ellos están el bono navideño de fin de año, equivalente a 90 días, la homologación de prestaciones en otras entidades, becas universales y totales para hijos de docentes, la recontratación de docentes removidos de sus plazas y la garantía de que no habrá represalias económicas ni descuentos para quienes participaron en el paro.
Sin embargo, la CNTE no consiguió sus objetivos centrales: la abrogación de la reforma a pensiones del ISSSTE de 2007, el regreso a un sistema de jubilación anterior y la eliminación de reformas educativas pasadas que el magisterio disidente considera lesivas.
El descontento por esos pendientes se reflejó también durante un acto de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, en Baja California, donde maestros le gritaron “¡Claudia, mentiste!”, en protesta por la falta de respuesta plena a las demandas históricas del movimiento, en especial a las mejoras que piden para jubilaciones y pensiones.
La decisión marca una pausa en el conflicto magisterial, no su cierre, según los propios dirigentes, que sostienen que el retiro de los plantones será solo una fase de reorganización política y sindical, después de que llegaran a amenazar con interrumpir el Mundial de fútbol 2026 que se organiza en el país.