“El arte es esa multiplicidad de formas en que podemos expresarnos”: Claire Becker

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La escultora Claire Becker exhibe “Primera Alquimia” en el Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro, una muestra que explora la espiritualidad, la dualidad humana y la energía femenina como fuerza creadora, a través de un recorrido por su trayectoria artística

Con una obra marcada por la espiritualidad, el origen del ser y la conexión con la energía femenina, la artista francesa Claire Becker, busca que sus creaciones hagan reflexionar y no sean solo piezas visuales que llenen un espacio.
La escultora, radicada desde hace más de dos décadas en México, compartió que a lo largo de su vida se ha dejado sorprender por revelaciones que le han mostrado el camino en el arte, lo que le ha permitido explorar diversas técnicas y materiales.

Su obra “Primera Alquimia”, a la cual considera un recorrido visual a través de su trayectoria, se exhibe por tiempo limitado en el Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro, mostrando temas como la complementariedad entre las energías femenina y masculina, la dualidad del ser humano al habitar un cuerpo físico y la reivindicación del género femenino como fuerza creadora. 

Eres originaria de Francia, ¿cómo es que llegas a México?

Sí, nací en París, pero crecí en una ciudad que se llama Estrasburgo, estuve ahí hasta los 22 años, en esa época era bailarina y conocí la ciudad de Nueva York porque conseguí una beca de danza, así que me fui a vivir allá por supuestamente un año, pero terminé quedándome una década; ahí es en donde hice la transición entre ser bailarina y pintora. Después tuve la oportunidad de conocer México y me encantó, decidí adoptarlo como un lugar de creación, porque tiene una energía desbordante que me fascina y que es muy propicia para poder crear. Ya llevo más de 25 años viviendo en México muy feliz.

¿En qué momento descubres que quieres dedicarte al arte?

Desde pequeña estudié arte. Yo he tenido una vida en la que me he dejado sorprender por las experiencias, entonces he tenido momentos claves en los que supe que el arte era lo que quería hacer. La danza, por ejemplo, es algo que me apasionaba y que me fue prohibida de pequeña, entonces cuando yo pude decidir que quería dedicarme a la danza, me enfoqué en ello y me llevó a Nueva York. Luego, al momento de caminar por Nueva York tuve otra de estas revelaciones y tomé la decisión de quedarme para estudiar pintura. Eso pasó también cuando descubrí la escultura, al tener la experiencia de conocer un taller de escultura grande y, al momento de verlo, supe que para eso me había preparado toda mi vida. 

Para ti, ¿qué es el arte? 

Es una manera de aceptar que somos cocreadores de nuestra vida; el mundo donde vivimos es una creación, ¿quién es el creador?, esa es la gran pregunta. Hay un Dios, hay un ser supremo que se expresa a través de una diversidad infinita de expresiones y nosotros somos una de estas expresiones, y cada uno de nosotros podemos decidir mejorarla, ver la riqueza de color, del olor. Todo eso es algo que podemos decidir, ser parte de esta experiencia y conectar con la energía creadora. El arte es esa multiplicidad de formas en que podemos expresarnos.

¿Cómo definirías tu exhibición “Primera Alquimia”?

Para mí la “Primera Alquimia” es el origen de este misterio de cómo, a partir del espíritu, se puede encarnar en un cuerpo físico. También toca temas muy delicados como el que para que haya creación física tiene que haber esa unión sexual de lo masculino y lo femenino, y también es una invitación para volver a reconocer eso como un acto sagrado, no como algo pecaminoso. 

Las obras que escogí son piezas muy distintas entre sí, porque cuando trabajo tengo primero una idea, algo que no necesariamente controlo, me dejo guiar y que el material me sorprenda, entonces la expresión creada es muy diversa, incluye también mucho texto y poemas.

En esta exposición vemos materiales convencionales para la escultura, pero también incluye técnicas como la impresión 3D, ¿cómo fue dar este salto hacia la tecnología?

Desde hace mucho tiempo me interesan estas técnicas porque, aunque pueden parecer imposibles, una vez que ya existen uno dice: “por qué no usarlas”, así pasó con el grabado, por ejemplo.

La impresión 3D, por una parte, permite un desarrollo técnico mucho más práctico para ciertas cosas, entonces para piezas muy numerosas, que es el caso de mi nueva serie que se llama “Las Amazonas”, que son 30 figuras diferentes, esto me ha permitido resolver técnicamente la creación de una forma muy satisfactoria. Además, el mismo material tiene aspectos físicos que me encantan, que es que se ve el filamento muy delicado, que permite cierto brillo y ciertas transparencias. En otra pieza experimenté con filamento tornasolado y me dejé sorprender con la magia y efecto maravilloso logrado.

¿Qué otros proyectos tienes en puerta?

“Las Amazonas”, que es un proyecto que vengo realizando desde el año pasado, y después quiero tomar un descanso para ver qué sigue, aunque también tengo en puerta la inauguración de una escultura monumental en bronce en la Ciudad de México en marzo, un proyecto muy grande que me ha ocupado todo el año. Creo que me estoy dejando llevar por piezas grandes porque para mí es muy importante que el arte se pueda compartir públicamente a través de una obra que aporta más que una pieza visual que llena un espacio, sino que haga reflexionar y se sienta como parte del entorno urbano.

Ahora que ya tienes una carrera sólida en el arte, ¿cuál sería tu sueño a cumplir?

Una de mis metas es poder visibilizar, a través de estas piezas monumentales en espacios públicos, la energía femenina en su aspecto divino, porque es muy fácil ver cómo lo divino se representa a través de la figura masculina, pero muy rara vez hemos tenido la oportunidad de ver lo femenino. No en el sentido del feminismo, que de cierta forma ha llegado a utilizar las mismas formas y herramientas masculinas para emparejarse, sino desde ese misterio de ser mujer: cómo podemos volver a encontrar la especificidad de la energía femenina, que es distinta de la masculina y se complementa con ella de manera armoniosa.

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