En este artículo
Con su mejor partido en los últimos años, México dominó y venció 2-0 a Ecuador en los dieciseisavos del Mundial 2026 y amarró su pase a los octavos de final el próximo domingo
Julián Quiñones y Raúl Jiménez fueron los encargados de darle una pletórica victoria a la Selección Mexicana 2-0 frente a Ecuador que hace emocionar hasta al más escéptico, que hace que todos se sigan ilusionando con el ¿y si sí?, que se coreó en gran parte del partido.
Con la primera victoria en un partido mundialista de eliminación directa en 40 años, el equipo azteca espera rival entre el ganador del encuentro entre Inglaterra y República Democrática del Congo, que se juega este miércoles, en punto de las 10:00 horas.
Con el apoyo de la marea verde, la Selección empezó el partido volcada al frente, buscando marcar el tanto que encaminara su paso a los octavos de final. Raúl tuvo la primera y más clara, al minuto 6.
Pero fue Quiñones quien volvió a hacerse presente en el estadio Azteca, al 22’, como en la inauguración y ante Chequia. Es el tercer tanto para el naturalizado mexicano, que ha adoptado la playera del Tricolor como uno más, con la responsabilidad de dejar el alma en la cancha.
Todavía no habían pasado ni 10 minutos cuando Jiménez marcó el segundo gol, que lo coloca como el segundo máximo anotador del Tricolor.
Ecuador intentó despertar, pero la abrumadora presencia de los fanáticos mexicanos que no dejaron de alentar calló la minimarea amarilla que intentó tomar el Estadio Ciudad de México. El pasar de los minutos dejó a los sudamericanos intentando, pero sin definir. Orbelín tuvo la suya. La falló.
Al final, 80 mil 824 personas fueron testigos de que esta selección está para buscar y escribir una nueva historia. El domingo, en esta misma cancha, podría dar un paso más a esa ilusión de ¿y si sí?
Yo también quiero volar… como México
Desde temprano se respira el ambiente futbolero en la Ciudad de México. Son las 9 de la mañana. Enfundada en la playera verde del Tri, Ania Sandoval y Ariana Reyes toman el trolebús en la Central del Norte rumbo al Fan Fest en el Zócalo.
“¿Traes tú enchinador de pestañas?”, cuestiona Ania a su amiga. "Al rato, tengo ganas de volar... Con este peinado van a pensar que soy coreana. Tenemos que mantener nuestro outfit”, señala y estalla en risas.
Ania viene al Fan Fest desde Teotihuacán (Estado de México), la ciudad de los dioses, a 50 kilómetros de la Ciudad de México. Mientras que Adriana viene de Cuajimalpa.
“Nunca he entendido por qué a la gente le da miedo viajar a la ciudad (de México)”, agrega Ania; mi papá me dio la bendición y me dijo que me divirtiera. “Le dije que regresaríamos intactas, ¿o cómo era?”, vuelve a decir mientras pone la canción de “La Chona”, seguida de “Cacahuates, pistaches”.
“Nosotras venimos al desmadre que se va a hacer, a gritar: Viva México, cuando metan gol, bueno, aunque no metan. Todas mis buenas vibras van hacia México”, menciona Ania.
Adriana agrega: “Vamos a disfrutar el día, aunque esté todo lluvioso, pero no nos importa, así que vamos a disfrutar nuestro día. Ella viene de lejos y yo también”.
Su plan es sencillo: divertirse y cantar con la afición durante el partido de la Selección. Son cerca de 12 horas las que estarán en el Zócalo; su presupuesto es de mil pesos, aunque no tienen contemplado gastar en bebidas alcohólicas. “Nosotras venimos más al desmadre que a gastar”, dice Ania, mientras bajamos en Bellas Artes.
Una sonrisa estruendosa, labios rojos que combinan con los lirios de su cabeza. Ania explica que su outfit está inspirado en la moda asiática, pues tiene sus ojos rasgados, “pero con el nopal en la cara”; vuelve a reír y contagia a los transeúntes, quienes buscan dónde cubrirse de la lluvia.
Para divertirse en el Zócalo, Ania preparó una bolsa llena de huevos de confeti “para cuando se necesite. Los hice ayer en la noche. Además, vamos a comprar espumas”.
“En mi mente es de quiero volar, pero no quiero volar; no sé si entiendes mi sentimiento... Tengo miedo a caerme, pero de un golpe en el piso no pasa de ahí. (Quiero) vivir la experiencia, porque no es lo mismo verlo en videos que tú estés aquí entre mucha gente. Ahorita estamos intactas, bien peinadas, pero al rato, quién sabe si mis flores desaparezcan”.
Un plan simple: diversión, cantar, volar y romperle huevos de confeti a la gente; “ojalá no se vayan a enojar”. Tras el enfrentamiento, Ania planea irse a Cuajimalpa con su amiga, a quien de sorpresa le rompe un huevo para la foto. “A ver, rómpeme uno”, le dice a Adriana, para estar parejas.
Y así, entre sonrisas, confeti en la cabeza y enfundada en la playera verde, frente a Bellas Artes, donde Juan Gabriel presentó su concierto más memorable, con su canción “Hasta que te conocí”, que se ha convertido en el himno no oficial en redes sociales para la Selección, Ania y Adriana se despiden: “Que a ti también te vaya bien. Y hoy, hoy gana México 3-0; de que gana, gana. Ya pasamos tres”.
La marea verde se ilusiona
A pesar del anuncio de que una tormenta eléctrica haría presencia en el estadio Ciudad de México, los aficionados a la Selección Mexicana no se intimidaron y arribaron en una marea verde. Bajo la ilusión de "¿Y si sí?".
Ecuador no es un rival fácil, pero el equipo de Aguirre finalizó la fase de grupos sin recibir un gol, y si avanza, se mantendrá en la fortaleza en la que se ha convertido el estadio Ciudad de México.
Sombreros, máscaras, playeras retro y uno que otro que llegó enfundado en las banderas o playeras de su equipo de la Liga MX, porque lo importante es apoyar y mantener la ilusión de que esta vez sí es la buena.
A pesar de los problemas con los boletos, varios ecuatorianos vinieron a apoyar a La Tri. Una marea amarilla que busca contrarrestar la verde. No lo consigue.
“Yo vengo siguiendo a Ecuador desde los otros tres partidos. Ya tuve una alegría muy grande al ver ganar a Ecuador ante Alemania, pero quiero que gane y que juegue mejor. Me siento feliz de venir aquí (al estadio); aquí ganó Pelé, aquí ganó Maradona y aquí va a ganar Ecuador”, señaló Francisco Morales de Quito, Ecuador.