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El Comité Noruego decidió otorgarle el Premio Nobel de la Paz 2025 a la opositora venezolana María Corina Machado por sus contribuciones a la democracia en su país
En medio de la expectativa mundial sobre si el galardonado sería el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el Comité Noruego en Oslo decidió entregarle el Premio Nobel de la Paz 2025 a la política opositora venezolana María Corina Machado.
“Recibe el Premio Nobel de la Paz por su incansable labor en favor de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha para lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”, anunció el Comité Noruego en un comunicado.
Agregó que como lideresa de la oposición al régimen del presidente Nicolás Maduro, quien es heredero político del fallecido exmandatario Hugo Chávez, “es uno de los ejemplos más extraordinarios de coraje civil en América Latina en los últimos tiempos”.
Recordó que la dirigente opositora era la favorita rumbo a las elecciones presidenciales de 2024; sin embargo, la dictadura bolivariana bloqueó su candidatura mediante la utilización de artimañas jurídicas.
Posteriormente, apoyó al candidato opositor Edmundo González Urrutia en unas elecciones marcadas por sospechas de fraude, en las cuales Maduro impuso su triunfo sin presentar los resultados de todos los centros de votación.
“María Corina Machaco cumple con tres criterios establecidos en el testamento de Alfred Nobel para la selección de un Premio Nobel de la Paz. Ha cohesionado a la oposición de su país. Nunca ha flaqueado en la resistencia a la militarización de la sociedad venezolana. Ha apoyado firmemente una transición pacífica a la democracia”, agregó el Comité Noruego.
Como diputada de la Asamblea Nacional de Venezuela, fue una férrea adversaria del expresidente Hugo Chávez. Más tarde, fundó el movimiento político Vente Venezuela y la plataforma política Soy Venezuela.
El año pasado, el Parlamento Europeo la reconoció con el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia.
“María Corina Machado ha demostrado que las herramientas de la democracia también son herramientas de la paz. Ella encarna la esperanza de un futuro diferente, uno donde se protejan los derechos fundamentales de los ciudadanos y se escuche su voz. En este futuro, las personas finalmente serán libres de vivir en paz”, mencionó el presidente del Comité Noruego, Jorgen Watne Frydnes.