En este artículo
- Ante una ola de protestas en Teherán, el líder supremo Alí Jamenei advirtió que Irán "no cederá" ante "los saboteadores"; las manifestaciones iniciaron por el malestar en la carestía de vida y ahora reclaman el fin del sistema teocrático chiita
- Paraguay elimina por "seguridad" exención de visado para ciudadanos venezolanos
Ante una ola de protestas en Teherán, el líder supremo Alí Jamenei advirtió que Irán "no cederá" ante "los saboteadores"; las manifestaciones iniciaron por el malestar en la carestía de vida y ahora reclaman el fin del sistema teocrático chiita
Este viernes, el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, advirtió que su país "no cederá" frente a una ola de protestas que va en aumento y representa un serio desafío para la República Islámica, en el poder desde 1979.
A gritos de "muerte al dictador", los iraníes reclaman abiertamente en las calles de Teherán y otras ciudades el fin del sistema teocrático chiita, luego de casi dos semanas de un movimiento inicialmente vinculado al malestar por la carestía de la vida.
La organización Iran Human Rights aseguró que "al menos 51 manifestantes" resultaron muertos por la represión "en los primeros 13 días de una nueva ola de protestas".
En tanto, Jamenei adoptó un tono incisivo en su discurso transmitido por la televisión estatal y dijo: "La República Islámica no cederá ante los saboteadores".
Las declaraciones coinciden con un corte del servicio en internet en el país que, según la organización Netblocks, ya dura 24 horas y que inquieta a opositores en el exilio.
"La República Islámica puede intentar transformar esta noche en una masacre, bajo la cobertura del apagón total de comunicaciones", indicó la abogada iraní y Nobel de la Paz en 2003, Shirin Ebadi.
Cabe señalar que el discurso de Jamenei tuvo lugar un día después de grandes protestas en Teherán.
"Ayer por la noche en Teherán, una banda de vándalos vino a destruir un edificio (...) para rendirle pleitesía al presidente de Estados Unidos", añadió el líder supremo.
Jamenei también acusó incluso al presidente estadounidense Donald Trump de tener las "manos manchadas de la sangre de más de un millar de iraníes", refiriéndose aparentemente a la guerra de 12 días con Israel, el pasado junio, en la que EUA bombardeó plantas nucleares de Irán.
Con información de: El Economista