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"No podemos permitir el maltrato a nuestros hermanos que están en EUA", aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su gobierno va a ir "más allá" de las reclamaciones diplomáticas y recurrirá a medidas jurídicas después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) matara a un mexicano durante un operativo migratorio en Houston.
"Nuestro objetivo es ir más allá de las notas diplomáticas y lo que planteamos en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), porque no podemos permitir el maltrato a nuestros hermanos que están en Estados Unidos", aseguró la mandataria en su conferencia matutina.
Sheinbaum reaccionó así después de que trascendiera que el martes, en un operativo, un agente del ICE disparó a Lorenzo Salgado Araujo, ciudadano mexicano que se encontraba en Estados Unidos de manera irregular y que falleció en el hospital a causa de las heridas de bala.
Un portavoz del gobierno estadounidense afirmó que Salgado utilizó su vehículo "como un arma" e intentó atropellar a uno de los agentes, quien disparó en "defensa propia".
Sobre este último caso, la mandataria dijo que "estamos planteando otras medidas" adicionales a las que ya presentaron tras otras muertes de migrantes en centros de detención del ICE, como la presentación de una audiencia telemática en la CIDH o el envío de quejas diplomáticas a Washington.
Sin querer aclarar qué medidas concretas serían, avanzó que serían "jurídicas" y que las va a presentar la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Hasta el momento, Sheinbaum explicó que las autoridades de EUA les contestan a sus reclamos, pero defendió la necesidad de dar más pasos ante "otra lamentable muerte de un connacional en Estados Unidos por asuntos de detención".
"Su única falta es no tener papeles, aun y cuando fueron contratados por una empresa estadounidense. Entonces no tienen por qué estar en centros de detención o utilizar la violencia. Entonces sí estamos preparando medidas jurídicas, obviamente, más importantes", sentenció.
Al menos 16 migrantes mexicanos han muerto en centros de detención del ICE desde el regreso de Donald Trump a la presidencia de EUA, lo que supuso un endurecimiento de la política migratoria de la Casa Blanca.