Qué gusto poderles saludar en este día, arrancando la semana, y por supuesto, arrancando este 2026 con cosas nuevas y diferentes en política.
Si me lo permiten, el título de la columna de hoy no tiene que ver con el dólar de los Estados Unidos, se trata sobre todo del negocio, que es mucho más verde que el dólar que hoy se maneja en las casas de cambio, se trata del negocio más verde, como lo es el Partido Verde Ecologista de México, y más aún quién es su dirigente estatal, Ricardo Astudillo, actual diputado federal de Morena y del Verde, que gracias a los votos de la Cuarta Transformación logró un escaño en la Ciudad de México, pero que claro que también había sido diputado federal por el PRI, el Verde en el mismo Distrito, sólo que ahí le ayudó el PRI, porque si nos vamos a los votos del Partido Verde en estas elecciones no tiene absolutamente nada, es un partido político vacío y que solamente se ha interesado por mantener el tres o cuatro por ciento para que pueda tener registro estatal y dinero de los impuestos de la gente.
El negocio verde de Ricardo Astudillo han sido las dos veces que ha sido regidor en el municipio de Corregidora y también las dos ocasiones que ha sido diputado local en Querétaro y las dos ocasiones que ha sido diputado federal, las elecciones lo han llevado a tener precisamente acuerdos políticos y económicos para que su partido siga subsistiendo.
En el 2015, el fracaso de Ricardo Astudillo fue muy grave alentando precisamente a Roberto Loyola que fuera su candidato en alianza y amenazando a un Pancho Domínguez que fue gobernador con más del 10 por ciento de votos y que en ese momento el Partido Verde quedaba con dinero, pero quedaba sin representación.
Ricardo Astudillo sabe perfectamente que la administración municipal de Huimilpan hace tres años quedo con muchas lagunas administrativas porque hoy en día precisamente el Partido Acción Nacional que gobierna Huimilpan ante el pésimo trabajo del Partido Verde y de su presidente municipal en turno de 2021 a 2024.
Las adquisiciones de Ricardo Astudillo solamente han sido de manera personal, hoy presume traer votos de Movimiento Ciudadano al Partido Verde, pero en la realidad son imágenes que no funcionan en los hechos, en calidad, todo el Senado de la República en las pasadas elecciones por muy ciudadano, no tuvo ni representantes de casilla en el cinco por ciento, tampoco hizo una campaña en los 18 municipios y jamás conocimos sus compromisos, lo que sí sabemos es que en materia administrativa, el poder Judicial quedó a la deriva cuando fue presidente del Tribunal Superior de Justicia, catedrático y de buena reputación. Hoy José Ortega es militante nuevo de Ricardo Astudillo, no, así es identificado en el Partido Verde en sus filas, muchos de los militantes del Verde hoy están molestos por la llegada del candidato al Senado de la República por Movimiento Ciudadano, lo están precisamente porque tienen que volver a ser fila muchos de ellos, pero lo que más le interesa a Ricardo Astudillo es que le den votos para una posible candidatura al gobierno del estado de Querétaro.
La ilusión y los sueños de Ricardo Astudillo siguen sumándose todos los días, pensando que él será el elegido por la Cuarta Transformación y encabezar una alianza entre el Partido del Trabajo, Morena y el Partido Verde para llevarlo al Palacio de La Corregidora. Ricardo sueña mucho y trabaja poco.
El negocio verde va a seguir dando mucho de qué hablar, sin resultados y sin compromisos, es muy claro en la Legislatura local, como en los ayuntamientos, y que decir que a nivel nacional no se presenta ninguna iniciativa de ley que le brinde mejores condiciones de vida a los queretanos, Ricardo Astudillo votó en contra de la Universidad Autónoma de Querétaro, por mayor presupuesto y votó contra 80 millones de pesos que no le llegarán al Estado en materia educativa; en materia de salud, no hay resultados por parte de Astudillo para más recursos en hospitales del estado de Querétaro. Ricardo sigue el juego de la Cuarta Transformación para quedar bien. Ese es el juego que siempre ha tenido en sus manos y lo que le deje más dinero en este negocio verde. Es lo mejor para este partido político que no vale absolutamente nada.
No perdamos de vista en este partido a una gran mujer de Amealco, como es Imelda García, quien hoy en día tiene más simpatía que Ricardo para ser candidata a gobernadora y daría mejor papel político que el propio dueño del verde, Imelda sabe hacer campaña política, ya que gracias al trabajo de Imelda hoy Ricardo es diputado federal.
El negocio verde avanza.