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Y el otro Querétaro, el de Gilberto Herrera, diputado federal por Morena, es hoy en día el que la izquierda radical quiere asumir como su propia bandera.
Hoy en día, el diputado federal quiere decirle a la gente que vino a salvarla, y es que, en cada rincón del estado de Querétaro, este personaje quiere ser salvador, y ya ha vendido la política como un instrumento y, al ponerse un sombrero, quiere decirle a la gente que viene a entregarles lo que Querétaro ha necesitado durante muchos años.
Lo que no conoce Gilberto Herrera en la realidad es que, gracias a muchos gobernadores, Querétaro ha crecido en cada una de sus zonas. Qué decir de la sierra, que no estaba comunicada y que Rafael Camacho Guzmán hizo posible el sueño de muchos habitantes; qué decir de Antonio Calzada, Enrique Burgos y Mariano Palacios. Cuando llega la época del Partido Acción Nacional, Ignacio Loyola Vera y Francisco Garrido Patrón, en esta primera etapa, la sierra tuvo muchos beneficios, estuvo conectada, alimentada, con mejores caminos y mejores centros de salud.
Pero lo que no conoce Gilberto Herrera es que, a raíz de que llega Morena al poder, hubo muchos problemas de conexiones y también de salud. A Morena no le interesa el otro Querétaro; tal es el caso que el propio Gilberto Herrera votó en contra de recibir más de 90 millones de pesos para la educación, votó en contra para que no recibiera salud la sierra de Querétaro por más de 50 millones de pesos. Eso es lo que no dice el diputado federal de Morena que representa la sierra de Querétaro y que no ha hecho ninguna iniciativa de ley en beneficio de los habitantes de Landa de Matamoros, Arroyo Seco y Jalpan de Serra.
Gilberto representa a la izquierda radical, a la que no quieren en Morena, el otro Querétaro disfrazado que hoy en día toma carreteras o bien colonias populares. El diputado ocupa el otro Querétaro para beneficiarse personalmente, ayuda solo a sus principales colaboradores para que sean regidores o cobren en dependencias federales; hoy en día su principal centro de operación es Cadereyta de Montes, un municipio totalmente olvidado por Morena y que hoy en día corre el riesgo de perder su calidad de pueblo mágico, que puede perder su calidad turística, y que hace dos años se comprometieron a mantenerlo para que todo estuviera bien y por eso Morena ganó ese municipio.
Hoy en día, Morena ha olvidado lo esencial de la política: el trabajo social. Morena hoy en día, su principal radical es Gilberto Herrera, que demuestra que los presupuestos federales, como el tema de salud y educación, deben esperar, que hay situaciones más importantes como construir un puente en medio del mar, y qué decir de los gastos para una aerolínea como Mexicana de Aviación, que no despega.
Gilberto Herrera se ha transformado de ser un académico a un político fracasado, y exige que se tome la carretera 57, porque todos los habitantes de Santa Rosa Jáuregui comenzaron a mencionar el día de la manifestación que el rector tenía muchos conflictos de intereses al interior de lo que tiene que ver con la Comisión Estatal del Agua. No fue casualidad que después de dos semanas Gilberto Herrera apareciera en fotografías negociando con el propio gobierno estatal y habitantes, que, en el momento de decir las necesidades, no sabía ni qué hacer; el que tenía la voz cantante era Gilberto Herrera, alguien que ha aprovechado el tema social para llevarlo al tema político.
A la llegada de Francisco Domínguez, se peleó mucho por el recurso federal. Pancho Domínguez tenía un presupuesto con el que le cumplió a la zona serrana y a la zona que tiene que ver con este distrito olvidado por Gilberto Herrera; también a la llegada de Mauricio Kuri incrementaron los apoyos sociales, lo que no incrementó gracias a Gilberto Herrera fueron los apoyos federales; ahí guarda silencio, porque su rencor contra estos dos gobernadores es más grande que el poder representar a la gente serrana.
Los gobernantes, ya sea del Partido Acción Nacional o del Revolucionario Institucional, han cumplido con la meta de tener presupuestos limpios para la zona serrana; Gilberto Herrera le apuesta a la pobreza, como hoy en día quiere venderse en la sierra; hoy en día la ofende publicando fotografías que tiene algunos paisajes que son imperdibles para muchos turistas, y es que Gilberto Herrera se ha vendido precisamente como un turista más, demostrando que el otro Querétaro es pobreza, inseguridad, desempleo, sin educación; eso es lo que quiere demostrar Morena para Querétaro y es lo que quiere demostrar cada día que vaya avanzando el proyecto de nación que tiene Morena para todo México. El ejemplo es y lo seguirá siendo el Estado de México y la Ciudad de México, donde los programas sociales se venden al mejor postor y no se entregan a la gente que realmente necesita los programas del Bienestar.
Cuando fue Gilberto Herrera el delegado aquí en Querétaro, fue un total fracaso; se usaron solamente para hacer política con un par de colaboradores que siguen siendo investigados por la Universidad Autónoma de Querétaro. El otro Querétaro de Gilberto Herrera es el del rencor, el del odio y, por supuesto, el de los asuntos personales que Gilberto Herrera quiere arreglar en lo político.
No es ningún rebelde en Morena, no es ninguna izquierda que demuestre diálogo; Gilberto quiere conflicto para Querétaro. Ese es el otro Gilberto.