En este artículo
- La población mexicana que no tiene ingresos laborales suficientes para pagar la canasta básica se redujo; sin embargo, en el ámbito rural, el nivel de población en pobreza laboral pasó de 48% en el primer trimestre de 2025 a 44.2% en el mismo lapso de 2026
- Chiapas, Guerrero y Oaxaca, con los niveles más alarmantes
- Ingreso laboral promedio incrementó
- Maru Campos comparece ante la FGR
La población mexicana que no tiene ingresos laborales suficientes para pagar la canasta básica se redujo; sin embargo, en el ámbito rural, el nivel de población en pobreza laboral pasó de 48% en el primer trimestre de 2025 a 44.2% en el mismo lapso de 2026
La población mexicana que no tiene ingresos laborales suficientes para pagar la canasta básica se redujo en el arranque del 2026. La pobreza laboral, el indicador que mide esta problemática, cayó 3.2 por ciento en el primer trimestre del año, en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Pese a la inflación que ha presionado los bolsillos de los mexicanos, la pobreza laboral logró reducciones tanto en el ámbito rural como en el ámbito urbano, de acuerdo con información publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En el ámbito rural, el nivel de población en pobreza laboral pasó de 48 por ciento en el primer trimestre de 2025 a 44.2 por ciento en el mismo lapso de 2026, una disminución anual de 3.8 puntos porcentuales.
Mientras que, en zonas urbanas, el indicador descendió de 29.7 a 26.9 por ciento, equivalente a una baja de 2.8 puntos porcentuales.
Chiapas, Guerrero y Oaxaca, con los niveles más alarmantes
Aunque a nivel nacional, la pobreza laboral ha logrado disminuir, todavía existen desigualdades regionales pronunciadas. Al corte del primer trimestre del año, Chiapas, Guerrero y Oaxaca se posicionaron como los estados con los mayores niveles de pobreza laboral.
En Chiapas, 6 de cada 10 personas (60.8 por ciento) se encuentran en pobreza laboral, lo que implica que los ingresos que obtienen por su trabajo son insuficientes para pagar la canasta básica.
Por su parte, en Oaxaca y Guerrero, los niveles de pobreza laboral fueron de 52.7 y 47.7 por ciento respectivamente.
En contraste, los menores niveles se registraron en Baja California Sur con 14.1 por ciento de su población en pobreza laboral. Le siguieron Baja California con 16.3 por ciento; y Colima y Quintana Roo, ambos con 19.9 por ciento.
Esto refleja que el contexto laboral y económico de las familias mexicanas no es homogéneo: en algunas entidades hay hasta cuatro veces más personas en pobreza laboral que en otras.
Adicionalmente, la tendencia nacional de reducción de pobreza tampoco se dio en todos los estados. Aunque 25 de las 32 entidades lograron bajas en sus niveles, otras 7 anotaron incrementos.
Entre los incrementos de población en pobreza laboral se encuentran: Chiapas, Campeche, Yucatán, Baja California Sur, Quintana Roo, Jalisco y Colima.
El indicador de pobreza laboral mide el porcentaje de personas cuyo ingreso laboral per cápita es menor al valor monetario de la canasta alimentaria. Se trata de una medición de corto plazo que permite observar la evolución del poder adquisitivo del ingreso proveniente del trabajo y funciona como un termómetro sobre las condiciones económicas de los hogares mexicanos.
Ingreso laboral promedio incrementó
La disminución de la pobreza laboral se alineó con un aumento en el ingreso laboral real per cápita. Durante el primer trimestre de 2026, el ingreso laboral a nivel nacional se ubicó en 3 mil 653 pesos mensuales por persona, lo que implicó un crecimiento de 7.4 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado.
En el ámbito urbano, el ingreso laboral real per cápita se ubicó en 4 mil 099.58 pesos mensuales, equivalente a un crecimiento de 6.8 por ciento, en el análisis interanual. En tanto, en el ámbito rural fue de 2 mil 093.45 pesos mensuales, con un incremento anual de 7.4 por ciento.