"Aún podemos ganar el Mundial de constructores, es difícil pero muchas cosas pueden pasar aún", opinó el piloto mexicano "Checo" Pérez desde Abu Dabi, sede del último Gran Premio del año
El mexicano
Sergio "Checo" Pérez (Red Bull), cuarto en el
Mundial de Fórmula Uno -posición que, pase lo que pase, ocupará al final del campeonato- declaró este jueves en
Abu Dabi, sede del último
Gran Premio del año, que se jugarán el inglés
Lewis Hamilton (Mercedes) y su compañero neerlandés
Max Verstappen, que su objetivo este fin de semana en
Yas Marina es "
ayudar" a este último
"a ganar el campeonato".
"Aún podemos ganar el Mundial de constructores, es difícil pero muchas cosas pueden pasar aún", opinó
"Checo", quien tuvo que abandonar en Yeda
(Arabia), donde le tocó en una resalida el monegasco
Charles Leclerc se quedó con 190 puntos, mientras que el finlandés
Valtteri Bottas (Mercedes), que en el último suspiro de la prueba le arrebató el tercer puesto al francés
Esteban Ocon (Alpine), suma un total de 218 imposibles de alcanzar para el mexicano, que por tanto pondrá todo su talento al servicio de su escudería y de su colega, que sigue liderando el Mundial al tener una victoria más
(9 en lo que va de año) que Hamilton.
"El Mundial de constructores es muy complicado de ganar porque la distancia es muy grande", explicó el mexicano de Red Bull, que
se encuentra a 28 puntos de Mercedes, que si certifica el primer puesto el domingo se anotaría su octavo título consecutivo por equipos.
"Aunque aún pueden pasar muchas cosas"; añadió
"Checo", dos veces ganador en la F1, una de ellas este año, cuando triunfó en las calles de
Baku para anotarse el
Gran Premio de Azerbaiyán.
"Pero está claro que lo principal este fin de semana es el Mundial de pilotos; eso es lo más importante. Y el hecho de que Max pueda convertirse en campeón del mundo es algo muy importante para el equipo; y creo que le podremos ayudar bastante en ese aspecto", opinó el bravo piloto tapatío, que cuenta quince podios en la categoría reina del motor, cinco de ellos este año, en el que también fue tercero en
Francia, Turquía, Estados Unidos y -ante su afición- en México.