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El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, y su esposa Carrie fueron multados por asistir a fiestas ilegales durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19
El primer ministro británico, Boris Johnson; y su ministro de Economía, Rishi Sunak, afrontan llamamientos de dimisión tras confirmarse que han sido multados por la Policía por asistir a fiestas ilegales en Downing Street durante el confinamiento por la pandemia. Carrie Johnson, la esposa del jefe del Gobierno y madre de sus dos hijos menores, también recibirá una sanción, entre unas 50 penalizaciones que ya ha emitido Scotland Yard. La oposición política en bloque ha pedido el cese inmediato de Johnson y Sunak por haber engañado al electorado y al Parlamento, si bien el líder conservador está en una posición relativamente segura al contar con el apoyo de sus diputados, que aprueban su gestión durante la invasión rusa de Ucrania. Boris Johnson, que se ha convertido en el primer jefe de Gobierno en activo del Reino Unido en ser sancionado por romper la ley, expresó esta tarde disculpas por haberse saltado las normas, pero alejó la posibilidad de renunciar al cargo. "Quiero poder continuar con el mandato que tengo y abordar los problemas que afronta el país, asegurarme de que cumplimos con lo que espera la gente. Esa es mi prioridad", afirmó. Las multas que tanto el primer ministro como su esposa ya han abonado ascienden a 50 libras cada uno (60 euros), según medios británicos.La policía ya ha emitido más de 50 multas relacionadas con las reuniones que se hicieron en distintas sedes del gobierno británico durante el confinamiento.https://t.co/ZFbIQbpUTf
— BBC News Mundo (@bbcmundo) April 12, 2022