El exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, se refugió dentro de la Embajada de México en Quito; debido a que existe una orden de búsqueda y captura en su contra
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó este domingo que Jorge Glas se encuentra protegido en calidad de huésped en la embajada de México en Quito y
analizará su solicitud de asilo político si así lo manifiesta el exvicepresidente de Ecuador durante el Gobierno de Rafael Correa (2017-2022).
En un comunicado,
la cancillería mexicana detalló que Glas se presentó en la embajada mexicana en Quito para solicitar su ingreso y salvaguarda, ya que expresó temor por su seguridad y libertad personal.
La dependencia federal precisó que se le permitió el acceso al exvicepresidente ecuatoriano, “de conformidad con el marco jurídico mexicano en materia de protección internacional a personas, con los protocolos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para este tipo de casos, y con el principio pro persona consagrado en el artículo 1 de la Constitución (mexicana)”.
Además, la cancillería mexicana afirmó que, en caso de que Glas formalice una solicitud de asilo político,
el Gobierno de México la analizará detenidamente y recabará la información necesaria para proceder como corresponda.
Petición de asilo
Esto con base en los tratados internacionales pertinentes de los que
México y Ecuador son parte y con el derecho internacional consuetudinario en la materia, refirió la SRE.
Asimismo,
la SRE aseguró que el Gobierno de México y embajada en Ecuador están en la mejor disposición de mantener el diálogo y colaboración con las autoridades ecuatorianas para allegarse de toda la información necesaria sobre la situación de Jorge David Glas”.
Por su parte, el Gobierno de Ecuador solicitó a la Embajada de México en Quito que pida a Jorge Glas abandonar su delegación diplomática
para que pueda ser detenido por la Policía ecuatoriana, en cumplimiento a una investigación fiscal.
La cancillería ecuatoriana, en un comunicado, publicó el contenido de una nota enviada a la Embajada de México,
donde Glas había acudido en medio de la orden de la fiscal general del Estado, Diana Salazar, para que la Policía lo ubique, localice, inmovilice y traslade hasta la sede del Ministerio Público