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El presidente Donald Trump recibió este lunes un pedido de McDonald's en la Oficina Oval para promocionar su ley de "no impuestos a las propinas"
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó este lunes un pedido de la cadena McDonald's desde la Casa Blanca y le dio una propina de 100 dólares a la repartidora como parte de su campaña para eliminar los impuestos sobre las propinas.
Sharon Simmons, la repartidora, con una camiseta con el mensaje 'la abuela de Doordash' (popular empresa estadounidense de reparto a domicilio para la que trabaja), llegó a la sede presidencial con dos bolsas de la famosa cadena de comida rápida que le entregó al presidente después de llamar a las puertas del Despacho Oval.
"Esto no parece planeado", bromeó Trump.
"Quiero agradecerle por la exención de impuestos sobre las propinas. Ha ayudado enormemente a mi familia y, sin duda, lo aprecio mucho", declaró Simmons.
Trump, con la repartidora a su lado, dio a lo periodistas declaraciones sobre el estado de las negociaciones con Irán, que concluyeron el domingo sin un acuerdo formal tras más de 20 horas de diálogo.
Esta medida, ya aplicable a las declaraciones del ejercicio de 2025, reduce parcialmente la carga tributaria sobre las propinas de ocupaciones que dependen en gran medida de estos ingresos, aunque los especialistas recuerdan que no supone una exención total ni permanente, sino un alivio temporal y limitado en función del nivel de renta.
Trump tiene previsto este jueves una visita a Las Vegas para hablar de esta medida.