La reforma electoral no va

La reforma electoral planteada por la presidenta Claudia NO VA y es que en este momento el Partido Verde y el Partido del Trabajo han puesto sobre la mesa, en diversas discusiones que han tenido con la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, que, como se está solicitando, esta reforma electoral no está teniendo eco en las estancias de estos partidos.

Al Partido Verde y al Partido del Trabajo les duelen los diputados proporcionales, todo el recurso público que cada uno da, de más de 300 millones de pesos, y por eso no es fácil… porque estos dos partidos políticos que han hecho eco con la Cuarta Transformación desde el año 2018 están perdiendo mucho en el ámbito federal al estar con Morena en esta reforma electoral.

Lo que busca Morena es apoderarse del Congreso federal, para que la elección de 2027 sea el cierre definitivo de Claudia como presidenta y que las importantes iniciativas de ley pasen a manos de los diputados federales. Por eso la urgencia de la reforma electoral de quitar los diputados de representación proporcional, que son los diputados de cada partido político, donde usted podrá ver las imágenes de dirigentes nacionales y, por supuesto, los consentidos de cada uno de ellos; lo que plantea Morena es precisamente seguir ganando distritos federales, los que van por la elección directa, y es donde precisamente callarían a las voces de la oposición cuando les dan los de representación proporcional.

Morena sabe precisamente que con ello eliminaría las voces de los partidos de oposición, como lo hizo Cuba y lo hizo Venezuela. De hecho esta iniciativa de ley que plantea la reforma electoral de la presidenta Claudia tiene base en lo que hizo Nicolás Maduro en los últimos años de su gobierno, donde la oposición no opinaba en el Congreso federal y las decisiones solamente importaban desde el palacio donde gobernaba Nicolás Maduro. No había oposición, esa solamente se encontraba en las calles, en las protestas, y donde él, sonriendo siempre en un discurso, decía que no contaban porque los votos de ellos no se reflejaban en ganar distritos federales.

Lo mismo quieren hacer en México: lo que hizo Nicolás Maduro para callar las voces de los partidos políticos que no piensen igual que Morena, pero lo que olvidó la presidenta Claudia es que el Partido Verde y el Partido del Trabajo no ganan distritos de mayoría, sino que estos dos partidos políticos han sobrevivido gracias a la representación proporcional; por eso Manuel Velazco y Jorge Emilio, quienes son los líderes naturales del Partido Verde, se negaron a apoyar esta iniciativa. Hay un grupo de diputados federales y de senadores del Verde que no van con la presidenta Claudia, otros tal vez sí y depende cómo se vayan a comportar.

Por otro lado, el Partido del Trabajo, un partido que la semana pasada recibió más de 800 millones de pesos por concepto de apoyo a guarderías que ellos mantienen y es que ese estilo de tener las guarderías a nivel nacional, y Querétaro no fue la excepción, fueron manipuladas por el Partido del Trabajo, a través de sus diputados locales o regidores, para que tuvieran acceso a recurso público y justificarlo mediante la educación. Cómo no recordar en Querétaro cómo se vendían prácticamente en el municipio de Corregidora dichas guarderías y eran mantenidas desde el gobierno federal. Eran las negociaciones del Partido del Trabajo con el PRI y con el PAN. Hoy en día se van con Morena para tener más recursos, en el concepto de educación, el Partido del Trabajo tenía solamente 100 millones de pesos y hoy, con Morena, 800 millones es el contrato millonario que firmaron precisamente el dirigente de este partido, el señor Anaya, y su esposa, actualmente diputada federal, para tener recursos de la educación pública. Son ejemplo de por qué no quieren ir también con la reforma de la presidenta Claudia, porque se les quitaría un recurso público de un partido político que toda la vida desde 1994 ha subsistido a través de los recursos que le dan a este partido político.

El Partido del Trabajo no tiene registro como un partido fuerte y de militantes, ya que siempre ha acompañado, en su momento, a Andrés Manuel López Obrador, con el Partido de la Revolución Democrática, y actualmente con Morena, pero le causó sorpresa a este partido político que Morena haya presentado una iniciativa para quitar el recurso público de los impuestos que les damos todos los mexicanos a los partidos políticos. Quitarle hoy en día al Partido del Trabajo más de 350 millones de pesos cada seis meses sería sepultarlo económicamente, porque no tiene militantes que lo puedan apoyar, ya que los votos provienen de Morena y sus diputados federales provienen de la representación.

En pocas palabras, hoy en día, el Partido Verde y el Partido del Trabajo viven de Morena, pero la presidenta Claudia les está dando la espalda, los está dejando solos y eso es muy grave para su propio destino político.

En el año 2027 se juegan gubernatura, se juegan diputados locales y se juegan las diputaciones federales, que es lo que le interesa a la presidenta, pero muchos nos preguntamos por qué la actitud de la presidenta Claudia sobre esta reforma; muchos nos hacemos preguntas: por qué fue la iniciativa de esta manera, y es que las únicas respuestas que encontramos es que los asesores más cercanos a la presidenta recibieron una instrucción muy superior, el hecho de hacer partidos políticos nuevos, porque el Partido Verde y el Partido del Trabajo ya le están costando muy caro; de ahí que se desprenda la hipótesis de que el partido político que está creando, como Que siga la democracia.

Hay militantes de Morena que han abandonado esa fila y ahora buscan el partido que dirige Gabriela Jiménez, vicecoordinadora de Morena en la Cámara de Diputados federal; este sí obedecerá a las intenciones de la presidenta Claudia para el futuro que ella quiera.

Abrazos en domingo negro