En este artículo
Les hemos platicado en este espacio de los berrinches que hace el diputado federal Ricardo Astudillo Suárez, quien es el dueño y presidente del comité directivo estatal del Partido Verde en Querétaro, y que exige cada día más ser candidato a gobernador del estado de Querétaro representando a la Cuarta Transformación.
Se ha convertido en un berrinche político de Astudillo encabezar la alianza de los partidos de la izquierda rumbo a la elección del 2027, no importando que en su paso se encuentre a Gilberto Herrera, Santiago Nieto o a mujeres que pueden representar a la Cuarta Transformación en el cargo de elección popular más peleado cada seis años.
Y es que esta exigencia, Ricardo Astudillo no solamente la ha hecho en Morena, sino también en el Partido Revolucionario Institucional, cuando en el año 2012 quiso apoderarse de la presidencia municipal de Corregidora, pero el PRI en ese momento no accedió; solamente le dieron la diputación federal que ganaría posteriormente por el Verde y por el PRI, esa misma que hoy representa, pero por Morena. Ahora las cosas cambian, Ricardo Astudillo se quiere apoderar por un capricho personal de la dirigencia nacional del Verde, el estado de Querétaro.
Los del Verde están contentos por la llegada de Citlali Hernández, quien fuera una de las dirigentes nacionales más importantes de Morena desde su nacimiento en el 2012. A muchos de Morena, esto también equivale a que estará negociando estados, municipios y diputaciones federales.
Para que el Partido Verde y el Partido del Trabajo no se vayan de la mesa de las negociaciones, una de las exigencias fue que la señora Hernández estuviera en las mesas como presidenta de la Comisión de Elecciones de Morena para poder llegar al entendimiento con los dos partidos políticos que han sido los aliados y amigos de Morena durante muchos años.
Manuel Velasco, senador del Verde, está feliz, pero también lo están muchos que ayudarán para que el Verde tenga cada día más espacios. El Partido Verde, como lo decíamos en algunos de los comentarios, no significa nada a nivel nacional y, sobre todo, si nos vamos por estados de la República, como en el caso de nuestro estado, no representa más del 2.5 por ciento de la votación total emitida de todos los que podemos votar en cada elección de cada tres años. No les alcanzan absolutamente en ningún momento los números para que puedan tener el cargo de gobernador que anhelan; así es el caso también en Aguascalientes o Zacatecas, donde el Partido Verde no figura ni siquiera en las encuestas, y es que lo que se ha publicado recientemente por parte de encuestadoras nacionales es que Ricardo Astudillo y el Partido Verde no tienen porcentaje mínimo para que les alcance, ni para que retengan el registro estatal, situación que merece también mucha atención, y qué decir de los regidores en las negociaciones que siempre toman en cada uno de los municipios en donde el Partido Verde ha exigido de dos a tres regidores, y donde no significa absolutamente nada. En pocas palabras, el Partido Verde está exigiendo más de la cuenta, más de lo que tiene hoy en las urnas electorales.
El Partido Verde juega como en el 2015, donde definitivamente el engaño que le hizo al PRI resultó después en un daño en las urnas electorales, donde costó mucho hacer coalición de partido con el PRI, pues Ricardo Astudillo colocó a sus más allegados en regidurías y negoció prerrogativas en dinero, que sumó a las ganancias del Verde a nivel local en las cuentas que presenta el Instituto Electoral del Estado de Querétaro. Las cifras hoy en día no demuestran la eficacia del Partido Verde para defender en las elecciones del 2027 a Morena o al Partido del Trabajo, pero este berrinche está llegando mucho más de la cuenta.
¿Qué le puede alcanzar al Partido Verde en el 2027? La respuesta es muy sencilla: Ricardo Astudillo puede pensar en una regiduría en Corregidora nuevamente, repetir la diputación local en la vía de representación proporcional, o bien, repetir en esta diputación federal de San Juan del Río, donde ya levantaron la mano muchos de Morena y no quieren entregársela a Ricardo Astudillo nuevamente.
El hecho de que Ricardo Astudillo quiera, en el berrinche personal y político, figurar nuevamente en la lista de gobernadores, lo tiene muy cansado en las mesas de negociaciones que seguramente terminarán por reventar, pues a nivel nacional se está presentando ya el fenómeno de que en las mesas de negociación de Morena se ha decidido que no vayan juntos al 2027 en San Luis Potosí, Zacatecas y la CDMX, y pronto Astudillo reventará la de Querétaro, porque no gana.
En conclusión, la última encuesta está muy clara: no figura Astudillo en la Cuarta Transformación, no aparece ni siquiera en los nombres para candidatos a gobernadores, no figura tampoco su partido en la votación total emitida; las encuestas son el reflejo de lo que hoy comentamos en esta columna. Al final, los berrinches del Verde son eso, berrinches.