¿Qué tan sana es tu relación de pareja?

¿Piensas que tu pareja se encuentra enojada porque se ha tardado en responder tus mensajes de WhatsApp?, ¿valoras de tal forma tu independencia que sientes que te asfixian las constantes atenciones del ser amado?, ¿te vales de los celos para llamar la atención de tu media naranja?, ¿te aseguras de que tu pareja no se sienta sola, pero le dejas el espacio suficiente para que no se sienta atosigada? 

Si bien las situaciones anteriores difieren entre sí, en todas existe una forma de apego entre las partes involucradas. Como sabemos, el apego es el vínculo afectivo entre las personas, por lo que es considerado un componente esencial en las relaciones humanas. Bien llevado, se convierte en un apoyo emocional y nos hace sentir cómodos, confiados y seguros; sin este, no sería posible la relación y, llevado al extremo, derivaría en una relación malsana, proclive a la codependencia.  

Amir Levine, un psiquiatra y neurocientífico afiliado a la Universidad de Columbia, es un reconocido experto en el tema del apego en las relaciones. Su libro “Attached” (en español, “Maneras de amar”, 2011) ha sido traducido a 30 idiomas y supera los tres millones de ejemplares. Su obra más reciente, “Secure”, salida a la venta la semana pasada, ha sido recibida con entusiasmo por los conocedores. Así opina uno de ellos: “Partiendo de su libro anterior, el autor expone su teoría sobre cómo puedes sentirte más seguro en todas tus relaciones, sean estas profesionales, de amistad, sentimentales o familiares”.

Basado en sus amplias investigaciones, el doctor Levine identifica cuatro modalidades de relaciones de pareja; en cada una de estas, el apego se manifiesta de manera diferente. Las describo a continuación:

RELACIONES DE APEGO ANSIOSO. Alguien que piensa que su pareja está enojada porque no contesta a tiempo sus mensajes muestra un comportamiento típico del apego ansioso. Incluso esta persona tal vez provoque los celos del otro como una manera de “asegurar” la relación, pues piensa que su pareja actual es la única capaz de ofrecerle el amor verdadero. Las inseguridades de los ansiosos suelen exigir la cercanía de sus parejas, pues temen el rechazo.

RELACIONES DE APEGO EVASIVO. Los individuos en este tipo de relación valoran su independencia y tienden a resolver los problemas por su cuenta en lugar de recurrir a su pareja en busca de ayuda. Se sienten incómodos si esta se involucra de más, pues piensan que cada quien debería hacerse cargo de lo suyo. Es menester, por tanto, que los evasivos asuman su responsabilidad contribuyendo a la solución de las situaciones que involucran a ambos.

RELACIONES DE APEGO TEMEROSO Y EVASIVO. Las personas que temen sacrificar su autosuficiencia muestran esta forma de apego. Les cuesta trabajo comprender los sentimientos del otro, por lo que temen expresar de manera abierta su afecto, situación que lleva a la pareja a sentirse poco valorada. “La cercanía los hace sentir amenazados -señala Levine- y suelen alejar a la otra persona si sienten que esta invade su espacio personal”.

RELACIONES DE APEGO SEGURO. Quienes comparten este tipo de relación valoran la cercanía y no se sienten amenazados por los imprevistos que depara el ámbito sentimental. Son capaces de comunicar con claridad sus necesidades y expectativas, y si se enfadan, son prestos a perdonar. No pretenden que sus parejas adivinen lo que piensan, como los evasivos, y tampoco se valen de los celos para llamar su atención. Se aseguran de que su pareja no se sienta sola y tienen también la virtud de concederle el espacio suficiente para no abrumarla. 

Si tu pareja pertenece a un estilo diferente al tuyo, es importante que le hagas ver tus necesidades y que también atiendas las de él o ella. Lo importante es que ambos se sientan amados, valorados y respetados.

Eres la historia que te cuentas sobre ti (tercera parte y última)